1) La pálida mujer estaba en el jardín.
2) La tormenta palpitaba cruel.
3)De un corral lejano venía poderoso ,entrecortado, el rebuzno de un burro.
4) El animal parecía inquieto.
5)La piel de la cara y las manos es curtida, rojiza, color de ladrillo.
6) El doctor es gordo, colorado y calvo.
7) Entre los árboles asomaba vivo, el traje florido de la mulata.
8) Las gentes quedaron atónitas ante aquel espectáculo.
9)Al mediodía el paisaje se calcina solitario en un vaho de fuego.
10)La casita del funcionario era de madera.
11) Las manos eran blancas sin arrugas.
12)La amplia sala de espera era pobre, ordenada, limpia.
13)En medio del patio apareció una mujer asustada y recelosa.
14) La habitación era oscura y los muros, negros.
15)En el centro de la mesa se destacaba el pan blanco de maíz frío y rugoso.
16)La luz amarilla le iluminó la figura sólida era un hombre joven y recio.
17)El viento sale de las cuevas y lame rencoroso la tierra pelada.
18)En los días de calma la higuera era una petrificada carabela de jade.
19)La escalera de mármol blanco parecía fría y lúgubre a la luz de la luna llena.
martes, 6 de enero de 2009
Análisis de Oraciones: Ejercicio 2
1) Al amanecer encontraron a todo el vecindario frente al gallinero.
2) La mujer inclinó la cabeza y se hundió en el sopor de la siesta.
3)La niña envolvió las flores en los periódicos y miró fijamente a su madre.
4) Su frente era ceñida por un pañuelo escarlata.
5) Don Aureliano Escobar, dentista sin título, abrió su gabinete a las seis.
6) La señora tomó un vasito de papel, se acercó al depósito de agua y abrió la llave
7) Del piso de ladrillo rojo subía apenas un vapor caliente.
8) La mujer soplaba con fuerza sobre un montoncito de maderas de cajón y papeles amarillos.
9) En la puerta del mesón tropecé con el dueño, sujeto tuerto y reticente.
10) Los agentes me llevaron a un vagón solitario, entre la mirada y cuchicheos de los pasajeros.
11) El sol entraba con gusto en las viejas habitaciones.
12) El hombre recogió la moneda, la calentó en la palma de las mano, se la metió en el bolsillo y se alejó bajo la luna
13) Con melancolía recuerdo mis amores, mis pláticas, mis amistades.
14) Al amanecer, el desconocido descendió lentamente las escaleras del edificio, cruzó la puerta y salió a la calle.
15) Arriba, entre los claros del cielo y las encrucijadas de los verdes, la tarde se bate con espadas transparentes.
16) Entre las piedras del jardín en ruinas, el viento toca el piano.
17) Un niño coloca con cuidado una piedrecita en la boca despellejada del hormiguero.
18) Su lomo metálico brilla como un cementerio de corazas.
19) El día aplasta con su pie colérico una estrella pequeña.
20) Los hombres tomaban los manjares pobrísimos con las manazas de piedra y los llevaban a la boca.
21) En los aledaños de las ciudades están los paradores para los viajeros incansables.
22) Los dos hombres conversaban de las costumbres de los primitivos pueblos americanos.
23)Varios soldados amontonaban haces de leña al pie de un poste de quebracho.
24) Muchas veces el viejo oficial siguió el rastro de sus caballos en la tierra del camino.
2) La mujer inclinó la cabeza y se hundió en el sopor de la siesta.
3)La niña envolvió las flores en los periódicos y miró fijamente a su madre.
4) Su frente era ceñida por un pañuelo escarlata.
5) Don Aureliano Escobar, dentista sin título, abrió su gabinete a las seis.
6) La señora tomó un vasito de papel, se acercó al depósito de agua y abrió la llave
7) Del piso de ladrillo rojo subía apenas un vapor caliente.
8) La mujer soplaba con fuerza sobre un montoncito de maderas de cajón y papeles amarillos.
9) En la puerta del mesón tropecé con el dueño, sujeto tuerto y reticente.
10) Los agentes me llevaron a un vagón solitario, entre la mirada y cuchicheos de los pasajeros.
11) El sol entraba con gusto en las viejas habitaciones.
12) El hombre recogió la moneda, la calentó en la palma de las mano, se la metió en el bolsillo y se alejó bajo la luna
13) Con melancolía recuerdo mis amores, mis pláticas, mis amistades.
14) Al amanecer, el desconocido descendió lentamente las escaleras del edificio, cruzó la puerta y salió a la calle.
15) Arriba, entre los claros del cielo y las encrucijadas de los verdes, la tarde se bate con espadas transparentes.
16) Entre las piedras del jardín en ruinas, el viento toca el piano.
17) Un niño coloca con cuidado una piedrecita en la boca despellejada del hormiguero.
18) Su lomo metálico brilla como un cementerio de corazas.
19) El día aplasta con su pie colérico una estrella pequeña.
20) Los hombres tomaban los manjares pobrísimos con las manazas de piedra y los llevaban a la boca.
21) En los aledaños de las ciudades están los paradores para los viajeros incansables.
22) Los dos hombres conversaban de las costumbres de los primitivos pueblos americanos.
23)Varios soldados amontonaban haces de leña al pie de un poste de quebracho.
24) Muchas veces el viejo oficial siguió el rastro de sus caballos en la tierra del camino.
Análisis de Oraciones: Ejercicio 1
1) Prolongará la campana de la iglesia su canción vibrante.
2)Desde el muelle viste mástiles y cordajes.
3)Silvará el viento del norte el movimiento desgarrador.
4)El viejo techo llueve claras monedas de dorado fuego sobre los quebrados mosaicos.
5)De pronto callaron el acordeón y la guitarra.
6)El caballo del gaucho, animal criollo de noble estampa, ha mordisqueado la escasa hierba.
7)El autito de mi hermano pequeño es veloz.
8)La galera del autor cómico voló por los aires.
9)El viaje al planeta lejano entusiasmó al astronauta.
10)El vestido de fiesta del hada bella es hermoso.
11)El indio cautivo lloró su libertad perdida.
12)Caminaron lentamente hacia la salida.
13)En la calle, las doradas hojas de otoño crujieron bajo sus pies.
14)Los reyes trajeron en Enero regalos para los niños.
15)Buscaron a José por todas partes.
16)Hansel y Gretel arrojaron miguitas de pan en el camino.
17)El viento azotó los árboles del huerto.
18)Preparó una torta de chocolate para los niños.
19)El dueño del perro ha traído un gran hueso para Sultán.
20)El pequeño juega alegremente en el fondo de su casa.
21)El amigo de mi hermano, Javier, habría encontrado a Marcela y a Luis en la plaza.
22)Mi abuela llenó mis manos de castañas y de nueces.
23)Duendes pequeñitos trajeron al palacio un gran zapallo amarillo.
24)El pequeño pastorcillo buscaba en el valle a sus pequeños corderos blancos.
25)Bruno, el padre de Juan, pescó un salmón dorado en el lago y cazó una rolliza liebre en el bosque.
26)El paisaje cambia en primavera el tono de sus verdes.
27)El niño, hijo de María y José, salvará a los hombres.
28)El bello clavel rojo fue visitado ese día por la abeja.
29)La sed de la tierra reseca será aliviada por la lluvia.
30)Los cuentos son anónimos y se transmiten oralmente.
31)Mis padres trajeron para tí exquisitos dulces.
32)Preparó una magnífica fiesta para sus padres ese domin- go en su casa.
33)El hombre andaluz y alegre cantó varias canciones al público en la plaza.
34)El inmenso Atlántico había sido atravezado por los navegantes españoles.
35)En la montaña, los restos del avión caído.
36)Fuertes y ágiles, las piernas del atleta.
37)Los caminos habían sido bloqueados por la tormenta.
2)Desde el muelle viste mástiles y cordajes.
3)Silvará el viento del norte el movimiento desgarrador.
4)El viejo techo llueve claras monedas de dorado fuego sobre los quebrados mosaicos.
5)De pronto callaron el acordeón y la guitarra.
6)El caballo del gaucho, animal criollo de noble estampa, ha mordisqueado la escasa hierba.
7)El autito de mi hermano pequeño es veloz.
8)La galera del autor cómico voló por los aires.
9)El viaje al planeta lejano entusiasmó al astronauta.
10)El vestido de fiesta del hada bella es hermoso.
11)El indio cautivo lloró su libertad perdida.
12)Caminaron lentamente hacia la salida.
13)En la calle, las doradas hojas de otoño crujieron bajo sus pies.
14)Los reyes trajeron en Enero regalos para los niños.
15)Buscaron a José por todas partes.
16)Hansel y Gretel arrojaron miguitas de pan en el camino.
17)El viento azotó los árboles del huerto.
18)Preparó una torta de chocolate para los niños.
19)El dueño del perro ha traído un gran hueso para Sultán.
20)El pequeño juega alegremente en el fondo de su casa.
21)El amigo de mi hermano, Javier, habría encontrado a Marcela y a Luis en la plaza.
22)Mi abuela llenó mis manos de castañas y de nueces.
23)Duendes pequeñitos trajeron al palacio un gran zapallo amarillo.
24)El pequeño pastorcillo buscaba en el valle a sus pequeños corderos blancos.
25)Bruno, el padre de Juan, pescó un salmón dorado en el lago y cazó una rolliza liebre en el bosque.
26)El paisaje cambia en primavera el tono de sus verdes.
27)El niño, hijo de María y José, salvará a los hombres.
28)El bello clavel rojo fue visitado ese día por la abeja.
29)La sed de la tierra reseca será aliviada por la lluvia.
30)Los cuentos son anónimos y se transmiten oralmente.
31)Mis padres trajeron para tí exquisitos dulces.
32)Preparó una magnífica fiesta para sus padres ese domin- go en su casa.
33)El hombre andaluz y alegre cantó varias canciones al público en la plaza.
34)El inmenso Atlántico había sido atravezado por los navegantes españoles.
35)En la montaña, los restos del avión caído.
36)Fuertes y ágiles, las piernas del atleta.
37)Los caminos habían sido bloqueados por la tormenta.
Análisis Literario: Cantar de Mio Cid
El Cantar de Mio Cid es un cantar de gesta anónimo que relata hazañas heroicas inspiradas libremente en los últimos años de la vida del caballero castellano Rodrigo Diaz de Vivar. Se trata de la primera obra narrativa extensa de la literatura española en una lengua romance.
El poema consta de 3.735 versos anisosilábicos de extensión variable, aunque dominan versos de 14 a 16 sílabas métricas. Los versos del Cantar de mio Cid están divididos en dos hemistiquiosseparados por cesura. La longitud de cada hemistiquio es de 4 a 13 sílabas, y se considera unidad mínima de la prosodia del Cantar. No hay división en estrofas, y los versos se agrupan en tiradas, es decir series de versos con una misma rima asonante.Está escrito en castellano medieval y compuesto alrededor del año 1200 (fechas post quem y ante quem: 1195–1207). Se desconoce el título original, aunque probablemente se llamaría gesta o cantar, términos con los que el autor describe su obra en los versos 1.085 y 2.276, respectivamente.
El Cantar de mio Cid es el único conservado casi completo de su género en la literatura española y alcanza un gran valor literario por la maestría de su estilo. Los cuatro textos épicos conservados, además del que nos ocupa, son las Mocedades de Rodrigo —circa 1360—, con 1700 versos, Cantar de Roncesvalles —ca. 1270— (fragmento de unos 100 versos) y una corta inscripción de un templo románico, conocida como Epitafio épico del Cid —¿ca. 1400?—). Del texto que aquí nos ocupa solo se ha perdido la primera hoja del original y otras dos en el interior del códice, pero su contenido puede ser deducido de las prosificaciones cronísticas, en especial de la Crónica de veinte reyes.
Datación
Solamente se conserva en una copia realizada en el siglo XIV (como se deduce de la letra del manuscrito) a partir de otra que data de 1207 y fue llevada a cabo por un copista llamado PerAbbat, que transcribe un texto compuesto probablemente pocos años antes de esta fecha.
La fecha de la copia efectuada por Per Abbat en 1207 se deduce de la que refleja el explicit del manuscrito: «MCC XLV» (de la era hispánica, esto es, para la datación actual, hay que restarle 38 años).
Quien escrivio este libro de Dios paraiso, amenPer Abbat le escrivio en el mes de mayo en era de mil e. CC XLV años. Este colofón refleja los usos de los amanuenses medievales, que cuando finalizaban su labor de transcribir el texto (que era lo que significaba "escribir"), añadían su nombre y la fecha en que terminaban su trabajo.
Argumento y estructura
Estructura interna
El Cantar de mio Cid trata el tema del complejo proceso de recuperación de la honra perdida por el héroe, cuya restauración supondrá una honra mayor a la de la situación de partida.
El poema se inicia con el destierro del Cid, primer motivo de deshonra, tras haber sido acusado de robo. Este deshonor supone también el ser desposeído de sus heredades o posesiones en Vivar y privado de la patria potestad de su familia.
Tras la conquista de Valencia, gracias al solo valor de su brazo, su astucia y prudencia consiguen el perdón real y con ello una nueva heredad, el señorío sobre Valencia, que se une a su antiguo solar ya restituido. Para ratificar su nuevo estatus de señor de vasallos, se conciertan bodas con linajes del mayor prestigio cuales son los infantes de Carrión.
Pero paradójicamente, con ello se produce la nueva caída de la honra del Cid, debido al ultraje de los infantes a las hijas del Cid, que son vejadas, fustigadas, malheridas y abandonadas en el robledal de Corpes.
Este hecho supone según el derecho medieval el repudio de facto de estas por parte de los de Carrión. Por ello el Cid decide alegar la nulidad de estos matrimonios en un juicio presidido por el rey, donde además los infantes de Carrión queden infamados públicamente y apartados de los privilegios que antes detentaban como miembros del séquito real. Por el contrario, las hijas del Cid conciertan matrimonios con reyes de España, llegando al máximo ascenso social posible.
Así, la estructura interna está determinada por unas curvas de obtención–pérdida–restauración–pérdida–restauración de la honra del héroe. En un primer momento, que el texto no refleja, el Cid es un buen caballero vasallo de su rey, honrado y con heredades en Vivar. El destierro con que se inicia el poema es la pérdida, y la primera restauración, el perdón real y las bodas de las hijas del Cid con grandes nobles. La segunda curva se iniciaría con la pérdida de la honra de sus hijas y terminaría con la reparación mediante el juicio y las bodas con reyes de España. Pero la curva segunda supera en amplitud y alcanza mayor altura que la primera.
Estructura externa
Los editores del texto, desde la edición de Menéndez Pidal de 1913, lo han dividido en tres cantares. Podría reflejar las tres sesiones en que el autor considera conveniente que el juglar recite la gesta. Parece confirmarlo así el texto al separar una parte de otra con las palabras: «aquís conpieça la gesta de mio Çid el de Bivar» (v. 1.085), y otra más adelante cuando dice: «Las coplas deste cantar aquís van acabando» (v. 2.776).
Primer cantar. Cantar del destierro (vv. 1–1.086)
El Cid ha sido desterrado de Castilla. Debe abandonar a su esposa e hijas, e inicia una campaña militar acompañado de sus fieles en tierras no cristianas, enviando un presente al rey tras cada victoria para conseguir el favor real.
Segundo cantar. Cantar de las bodas (vv. 1.087–2.277)
El Cid se dirige a Valencia, en poder de los moros, y logra conquistar la ciudad. Envía a su amigo y mano derecha Álvar Fáñez a la corte de Castilla con nuevos regalos para el rey, pidiéndole que se le permita reunirse con su familia en Valencia. El rey accede a esta petición, e incluso le perdona y levanta el castigo que pesaba sobre el Campeador y sus hombres. La fortuna del Cid hace que los infantes de Carrión pidan en matrimonio a doña Elvira y doña Sol. El rey pide al Campeador que acceda al matrimonio y él lo hace aunque no confía en ellos. Las bodas se celebran solemnemente.
Tercer cantar. Cantar de la afrenta de Corpes (vv. 2.278–3.730)
Los infantes de Carrión muestran pronto su cobardía, primero ante un león que se escapa y del que huyen despavoridos, después en la lucha contra los árabes. Sintiéndose humillados, los infantes deciden vengarse. Para ello emprenden un viaje hacia Carrión con sus esposas y, al llegar al robledo de Corpes, las azotan y las abandonan dejándolas desfallecidas. El Cid ha sido deshonrado y pide justicia al rey. El juicio culmina con el «riepto» o duelo en el que los representantes de la causa del Cid vencen a los infantes. Éstos quedan deshonrados y se anulan sus bodas. El poema termina con el proyecto de boda entre las hijas del Cid y los infantes de Navarra y Aragón.
Características y temas
El Cantar de Mio Cid se diferencia de la épica francesa en la ausencia de elementos sobrenaturales, la mesura con la que se conduce su héroe y la relativa verosimilitud de sus hazañas.
Además está muy presente la condición de ascenso social mediante las armas que se producía en las tierras fronterizas con los dominios musulmanes (lo cual supone un argumento decisivo de que no pudo componerse en 1140, pues en esa época no se daba ese «espíritu de frontera» y el consiguiente ascenso social de los caballeros infanzones de frontera).
El propio Cid, siendo solo un infanzón (esto es, un hidalgo de la categoría social menos elevada, comparada con condes, potestades y ricos hombres, rango al que pertenecen los infantes de Carrión) logra sobreponerse a su humilde condición social dentro de la nobleza, alcanzando por su esfuerzo prestigio y riquezas (honra) y finalmente un señorío hereditario (Valencia) y no en tenencia como vasallo real. Por tanto se puede decir que el verdadero tema es el ascenso de la honra del héroe, que al final es señor de vasallos y crea su propia Casa o linaje con solar en Valencia, comparable a los condes y ricos hombres.
Más aún, el enlace de sus hijas con príncipes del reino de Navarra y del reino de Aragón, indica que su dignidad es casi real, pues el señorío de Valencia surge como una novedad en el panorama del siglo XIII y podría equipararse a los reinos cristianos, aunque, eso sí, el Cid del poema nunca deja de reconocerse él mismo como vasallo del monarca castellano, si bien latía el título de Emperador, tanto para los dos Alfonsos implicados como para lo que fue su origen en los reyes leoneses, investidos de la dignidad imperial.
De cualquier modo, el linaje del Cid emparenta con el de los reyes cristianos y, como dice el poema: «hoy los reyes de España sus parientes son, / a todos alcanza honra por el que en buen hora nació». (vv. 3.724–3.725, cfr. ed. de Alberto Montaner), de modo que no sólo su casa emparenta con reyes, sino que estos se ven más honrados y gozan de mayor prestigio por ser descendientes del mismísimo Cid.
Aspectos métricos
Cada verso está dividido en dos hemistiquios por una cesura. Esta forma, también típica de la épica francesa, refleja un recurso útil a la recitación o canto del poema. Sin embargo, mientras en los poemas franceses cada verso tiene una métrica regular de diez sílabas divididas en dos hemistiquios por una fuerte cesura, en el Cantar de mio Cid tanto el número de sílabas en cada verso como el de sílabas en cada hemistiquio varía considerablemente. A este rasgo se le denomina anisosilabismo.
Aun cuando se encuentran versos de entre diez y veinte sílabas y hemistiquios de entre cuatro y catorce, más del 60% de los versos oscila entre 14 y 16 sílabas.
En principio, todos los versos riman en asonante, pero las asonancias no son tampoco totalmente regulares ni muy variadas (se usan once tipos de asonancia).
Los versos se agrupan en tiradas de extensión variable. Su longitud varía entre 3 y 90 versos, cada una de las cuales tiene la misma rima y constituye una unidad de contenido.
El manuscrito
En el siglo XVI se guardaba en el Archivo del Concejo de Vivar. Después se sabe que estuvo en un convento de monjas del mismo pueblo. Ruiz de Ulibarri realizó una copia manuscrita en 1596. Don Eugenio Llaguno y Amírola, secretario del Consejo de Estado, lo sacó de allí en 1779 para que lo publicase Tomás Antonio Sánchez. Cuando se terminó la edición, el señor Llaguno lo retuvo en su poder. Más tarde pasó a sus herederos. Pasó después a Pascual de Gayangos y durante ese tiempo, hacia 1858, lo vio y consultó Damas-Hinard. A continuación fue enviado a Boston para que lo viera Ticknor. En 1863 ya lo poseía el primer marqués de Pidal (por compra) y estando en su poder lo estudió Florencio Janer. Finalmente, y antes de su custodia en la Biblioteca Nacional de Madrid, (fue comprado el 20 de diciembre de 1960) lo heredó Alejandro Pidal y en su casa lo estudiaron Vollmöller, Baist yHuntington. Se trata de un tomo de 74 hojas de pergamino grueso, al que le faltan tres, una al inicio y dos entre las hojas 47, 48 y 69, 70. Otras 2 hojas le sirven de guardas. En muchas de sus hojas hay manchas de color pardo oscuro, debidas a los reactivos utilizados ya desde el siglo XVI para leer lo que, en principio, había empalidecido y, después, se hallaba oculto a causa del ennegrecimiento producido por los productos químicos previamente empleados. De todos modos, el número de pasajes absolutamente ilegibles no es demasiado alto y en tales casos, además de la edición paleográfica de Menéndez Pidal, existe como instrumento de control la copia de Ulibarri del siglo XVI y otras ediciones anteriores a la de Pidal.
La encuadernación del tomo es del siglo XV. Está hecha en tabla forrada de badana y con orlas estampadas. Quedan restos de dos manecillas de cierre. Las hojas están repartidas en 11 cuadernos; al primero le falta la primera hoja; al séptimo le falta otra, lo mismo que al décimo. El último encuadernador hizo algunas averías importantes en el tomo.
La letra del manuscrito es clara y cada verso empieza con mayúscula. De vez en cuando hay letra capital. Los últimos estudios aseguran que la letra pertenece a mediados del siglo XIV, basándose, entre otras cosas, en que dicha letra se atestigua en los privilegios de Alfonso XI (1312-1350).
Las letras mayúsculas tienen en su interior dos rasgos paralelos, detalle que era común a finales del XIII y todo el siglo XIV. Otros detalles que tienen en cuenta los investigadores para situar el manuscrito en el siglo XIV son: que el amanuense emplea mucho la y (en palabras como myo, rey, yr), inusual en documentos de la primera mitad del siglo XIII y muy común en el XIV y XV y que utiliza la v como inicial de palabra en lugar de la u (en palabras como valer, vno) y por último el uso de Gonçalo, Gonçalez en lugar de Gonçalvo, Gonçalvez.
El manuscrito es un texto seguido sin separación en cantares, ni espacio entre los versos, los cuales se inician siempre con letra mayúscula.
El autor. La fecha de composición del Cantar de mio Cid
En virtud del análisis de numerosos aspectos del texto conservado se demuestra que pertenece a un autor culto, con conocimientos precisos del derecho vigente a fines del siglo XIIy principios del XIII, y que conocía la zona aledaña a Burgos.
La lengua utilizada es la de un autor culto, un letrado que debió trabajar para alguna cancillería o al menos como notario de algún noble o monasterio, puesto que conoce el lenguaje jurídico y administrativo con precisión técnica, y que domina varios registros, entre ellos, claro está, el estilo propio de los cantares de gesta medievales, que necesitaban ciertos estilemas exclusivos, como el epíteto épico o el lenguaje formular.
La sociedad reflejada en el Cantar testimonia la vigencia del «espíritu de frontera», que solo se dio en la extremadura aragonesa y castellana a fines del siglo XII, pues las necesidades guerreras en las fronteras permitió a los infanzones las condiciones de rápido ascenso social y relativa independencia que tenían los hidalgos de frontera que vemos en el Cantar y que se dieron históricamente a partir de la conquista de Teruel. Así también es histórico el estatus de «moros en paz» del Cid, es decir, los primeros mudéjares, necesarios en territorios con poca población cristiana, como la extremadura soriana y turolense.
La sigilografía nos dice que el sello real (la «carta ... fuertemientre sellada» de los vv. 42–43) solo está documentado bajo el reinado de Alfonso VIII de Castilla a partir de 1175.
El derecho nos muestra que la descripción técnica detallada de las cortes o vistas remiten al «riepto» o juicio con combate singular, institución influida por el derecho romano, y sólo introducida en España a fines del siglo XII. Asimismo, la presencia de la legislación de la extremadura aragonesa y castellana (los fueros de Teruel y Cuenca datan de fines del XII y principios del XIII respectivamente) nos llevan como muy pronto a 1170.
La geografía nos da otro dato: el hecho de que Medinaceli aparezca como plaza definitivamente castellana, y no como ciudad fronteriza en litigio entre varios reinos fronterizos, solo puede remitir a la segunda mitad del siglo XII. Por ejemplo, en 1140 era aragonesa.
En la Edad Media «escribir» significaba solo «ser el copista», para lo que hoy conocemos como autor habría de decir «compuso» o «fizo». Esto invalida la teoría de Colin Smith de que el autor fue Per Abbat, aunque, como es lógico, supone que la fecha de composición no pudo ser posterior a 1207, sin embargo, como se dijo arriba, es muy poco posterior a la redacción original.
Pidal daba como fecha del explicit 1307, aduciendo que habría una tercera 'C' borrada en el manuscrito. Pero según queda demostrado en investigaciones recientes, en especial el CD anexo a la edición de Alberto Montaner, nadie, excepto Menéndez Pidal, ha podido observar el más mínimo rastro de tinta de una «C» borrada. Montaner utiliza todos los medios técnicos a su alcance, incluida la visión infrarroja. Lo más probable es que el copista dudara y dejara un espacio algo mayor por si acaso (como hace en otros lugares del poema) o que intentara evitar unas imperfecciones del pergamino. También pudo ser que hiciera dos incisiones pequeñísimas con el cuchillito de raspar (cultellum) que servía para las correcciones, pues éstas sí se han observado al microscopio, y son incisiones rectas (no una raspadura de borrado como defendía Menéndez Pidal, que dejaría la textura rugosa) que pudieron inducir al copista a evitar ese espacio para que no se corriera sobre la hendidura la tinta. El mismo Pidal llegará a admitir que no habría esa tercera «C» borrada, porque, en todo caso, el defecto de textura del manuscrito o «la arruga» según él sería anterior a la escritura. Para él, Per Abbat sería un copista de un texto del 1140, pero el argumento de la difusión popular de la genealogía cidiana actúa también en su contra, pues el Cid no emparentó con todas las dinastías españolas hasta el año 1201; también se apoyaba en que un poema latino menciona al Cid, el Poema de Almería, pero éste es de datación insegura (pudiera ser de finales del XII) y, sobre todo, no alude al Cantar, sino al propio Cid, que ya era conocido por sus hazañas. En cuanto a los arcaísmos, queda claro, como dice Rusell y otros autores, que lo que pasa es que hay una kunstsprache en la poesía heroica, como demuestra el hecho de que en las Mocedades de Rodrigo, del siglo XIV, se usen los mismos arcaísmos, con similares epítetos épicos y lenguaje formular. En cuanto al autor, Pidal primero habla de un poeta de Medinaceli con conocimiento de San Esteban de Gormaz; luego habla de dos poetas: primera versión corta y verista por un poeta de San Esteban, luego refundición de uno de Medinaceli. Pero Ubieto demostró que la geografía local del área de San Esteban de Gormaz era desconocida para el autor, debido a grandes imprecisiones y lagunas, por ejemplo, el no situar correctamente las márgenes del Duero, y, sin embargo, hay un conocimiento exhaustivo de los topónimos del valle del Jalón la zona de la provincia de Teruel. Además localiza varias palabras exclusivas del aragonés, que no podía conocer un autor castellano. Por otro lado, el Cantar refleja la situación de los mudéjares (con personajes como Abengalbón, Fariz, Galve, incluso de gran lealtad al Cid), que fueron necesarios para repoblar la extremadura aragonesa, y por tanto, estaban muy presentes en la sociedad del sur de Aragón, cosa que no ocurría en Burgos. Por tanto, según Ubieto, el autor provendría de alguno de esos lugares. Hay que recordar que Medinaceli fue en ese tiempo un lugar en disputa que estuvo en ocasiones en manos aragonesas. Rafael Lapesa también defendió una datación antigua en Estudios de historia lingüística española, donde intentaba mostrar que la composición del cantar dataría de entre 1140 y 1147, pero sus argumentos a este respecto son muy endebles.
Colin Smith, como dijimos arriba, considera a Per Abbat el autor del texto. También piensa que el texto de la Biblioteca Nacional sería copia del de Per Abbat. Para este autor 1207 sería la fecha real de composición, y relacionó Per Abbat con un notario de la época del mismo nombre, al que supuso un gran conocedor de la poesía épica francesa, y que sería quien compuso el Cantar inaugurando la épica española, sirviéndose de sus lecturas y de las 'chansons de geste', y mostrando su formación jurídica. Según Smith, tanto el sistema formulario del Cantar como su métrica son préstamos de la épica francesa. Sin embargo, aunque no cabe duda que los ciclos épicos franceses influyen en la literatura española —como demuestra el que aparezcan en esta personajes como Roldán , Oliveros, Durandarte o Berta la de los grandes pies — las enormes diferencias en cuanto a elementos maravillosos, exageración de las hazañas del héroe y menor realismo, hacen que el Cantar pudiera ser redactado por cualquier escritor culto de la época, sin necesidad de tener un modelo francés cercano. De todas maneras, su profunda erudición puso en la pista de la datación actual de fines del XII o principios del XIII a los más acreditados investigadores sobre temas de fecha y autoría. Como vemos, toda una serie de circunstancias históricas y sociales llevan a los investigadores actualmente a la conclusión de que hay un único autor, que compuso el Cantar de mio Cid entre fines del siglo XII y principios del siglo XIII, (de 1195 a 1207) que conocía la zona aledaña a Burgos y la del valle del Jalón, culto, y con profundos conocimientos jurídicos, pudiendo ser notario o letrado.
lunes, 5 de enero de 2009
Análisis de Oraciones
La Oración
a)Oraciones unimembres
Utilización de verbos que no admiten sujeto:
Indican fenómenos atmosféricos: llueve,truena...
Verbos:ser,hacer,haber en tercera persona del singular:Hace frío.Es de noche.Hubo inundaciones.
Construcciones: Una casita de madera.
b) Oraciones bimembres
Se parten en dos miembros
Sujeto y Predicado:
El sujeto puede aparecer al comienzo, al final de la oración o intercalado en ella.
EL núcleo del sujeto es siempre un sustantivo
“La nave venía desde el sur”
Los modificadores directos
son siempre el adjetivo y el artículo El artículo es una clase de adjetivo.
“Los monos estaban en una jaula aparte”
El modificador indirecto
está conectado con sus núcleos mediante partículasllamadas preposiciones
Las preposiciones
a – ante- bajo - con – contra – de – desde – en – entre – hacia- hasta – para – por – según – sin – sobre - tras
“La carpa de mi vecino era más grande”
La aposición
es un sustantivo o construcción con núcleo sustantivo , va entre comas
“Buenos Aires, la Reina del Plata, es mi ciudad”
Construcción comparativa
por lo general se construye con el nexo como
“su cara redonda como una luna es bella”
Clases de sujeto
Sujeto expreso
“Los últimos días de otoño son melancólicos.”
Sujeto tácito
“Son melancólicos”( Se ha omitido el sujeto)
Sujetos simple y compuesto
“Son melancólicos los días de otoño”
“Son melancólicos los días y las noches de otoño.”
El Predicado Verbal
El objeto directo
La abuela de Luis tejió una bufanda.”
1.Puede ser reemplazado por lo - la - los - las.
La abuela de Luis la tejió.
2.La oración en voz activa puede ser llevada a voz pasiva
Una bufanda fue tejida por la abuela de Luis
Complemento agente
El objeto directo se reconoce porque se convierte en sujeto de la voz pasiva y es reemplazado por las formas pronominales: lo - la - los - las .
EL objeto indirecto
El objeto indirecto se diferencia del objeto directo porque al pasar la oración de voz activa activa a la voz pasiva no cambia y es reemplazable por le - les.
“La abuela tejió una bufanda a Matías”
“Una bufanda fue tejida por la abuela a Matías”
“La abuela le tejió una bufanda”
El circunstancial
La abuela tejió ayer una bufanda para Matías”
Ayer es un circunstancial. No podemos reemplazarlo por lo - la - los -las - le - les, ni cambia de función en la voz pasiva.
Circunstanciales
1-Tiempo ¿Cuándo?
“llegaré mañana”
2- Lugar ¿Dónde?
“aquí tienes tu carpeta”
3- Modo ¿Cómo?
“Carlos camina tranquilamente”
4- Duda Quizás, tal vez
“Quizá lo vea”
5- Cantidad ¿Cuánto?
“quiero más chocolates”
6- Compañía ¿con quién?
“Iré con Ramiro”
7- De fin ¿Para qué?
“Trabajo para vivir”
8- Causa ¿Por qué?
“Iré porque me gusta”
9- Afirmación, Negación Seguramente, nunca, jamás, si, no
“Seguramente él vendrá”
Predicativo
Su cabello era negro”
El predicativo se refiere al núcleo del sujeto y al núcleo del predicado
“La tarde era azul”
Predicativo obligatorio
“Aquella mujer es la abogada”
El predicativo puede ser un adjetivo o un sustantivo
El predicativo con verbo copulativo y no copulativo
“Su cabello era negro”
Su cabello era......
El predicado necesita de la presencia del predicativo porque el verbo es copulativo. Lo mismo ocurre con otros verbos como estar, parecer, semejar, resultar que pueden funcionar como copulativos.
“Mariana está triste.”
“Sus dientes parecen perlas.”
“La prueba resultó un éxito.”
Se llaman verbos copulativos los que necesitan de un predicativo.
El predicativo es ,pues, obligatorio
“El hombre caminó tranquilo”
“El hombre caminó”
El verbo no necesita el predicativo.
Es un verbo no copulativo.
El predicado verbal simple y compuesto
El predicado es simple cuando tiene un núcleo y compuesto cuando tiene más dos o más núcleos.
“La cocinera preparó la comida”
“La cocinera preparó la comida y salió lentamente.”
Predicado no verbal
Predicado nominal su núcleo es un adjetivo o sustantivo
El verbo copulativo es reemplazado por una coma
“Fuertes y ágiles, las piernas del atleta”
“El ceibo, la flor nacional”
Predicado adverbial su núcleo es un adverbio o una construcción adverbial
“En las montañas, los restos del avión caído”
“La casita, allí.”
a)Oraciones unimembres
Utilización de verbos que no admiten sujeto:
Indican fenómenos atmosféricos: llueve,truena...
Verbos:ser,hacer,haber en tercera persona del singular:Hace frío.Es de noche.Hubo inundaciones.
Construcciones: Una casita de madera.
b) Oraciones bimembres
Se parten en dos miembros
Sujeto y Predicado:
El sujeto puede aparecer al comienzo, al final de la oración o intercalado en ella.
EL núcleo del sujeto es siempre un sustantivo
“La nave venía desde el sur”
Los modificadores directos
son siempre el adjetivo y el artículo El artículo es una clase de adjetivo.
“Los monos estaban en una jaula aparte”
El modificador indirecto
está conectado con sus núcleos mediante partículasllamadas preposiciones
Las preposiciones
a – ante- bajo - con – contra – de – desde – en – entre – hacia- hasta – para – por – según – sin – sobre - tras
“La carpa de mi vecino era más grande”
La aposición
es un sustantivo o construcción con núcleo sustantivo , va entre comas
“Buenos Aires, la Reina del Plata, es mi ciudad”
Construcción comparativa
por lo general se construye con el nexo como
“su cara redonda como una luna es bella”
Clases de sujeto
Sujeto expreso
“Los últimos días de otoño son melancólicos.”
Sujeto tácito
“Son melancólicos”( Se ha omitido el sujeto)
Sujetos simple y compuesto
“Son melancólicos los días de otoño”
“Son melancólicos los días y las noches de otoño.”
El Predicado Verbal
El objeto directo
La abuela de Luis tejió una bufanda.”
1.Puede ser reemplazado por lo - la - los - las.
La abuela de Luis la tejió.
2.La oración en voz activa puede ser llevada a voz pasiva
Una bufanda fue tejida por la abuela de Luis
Complemento agente
El objeto directo se reconoce porque se convierte en sujeto de la voz pasiva y es reemplazado por las formas pronominales: lo - la - los - las .
EL objeto indirecto
El objeto indirecto se diferencia del objeto directo porque al pasar la oración de voz activa activa a la voz pasiva no cambia y es reemplazable por le - les.
“La abuela tejió una bufanda a Matías”
“Una bufanda fue tejida por la abuela a Matías”
“La abuela le tejió una bufanda”
El circunstancial
La abuela tejió ayer una bufanda para Matías”
Ayer es un circunstancial. No podemos reemplazarlo por lo - la - los -las - le - les, ni cambia de función en la voz pasiva.
Circunstanciales
1-Tiempo ¿Cuándo?
“llegaré mañana”
2- Lugar ¿Dónde?
“aquí tienes tu carpeta”
3- Modo ¿Cómo?
“Carlos camina tranquilamente”
4- Duda Quizás, tal vez
“Quizá lo vea”
5- Cantidad ¿Cuánto?
“quiero más chocolates”
6- Compañía ¿con quién?
“Iré con Ramiro”
7- De fin ¿Para qué?
“Trabajo para vivir”
8- Causa ¿Por qué?
“Iré porque me gusta”
9- Afirmación, Negación Seguramente, nunca, jamás, si, no
“Seguramente él vendrá”
Predicativo
Su cabello era negro”
El predicativo se refiere al núcleo del sujeto y al núcleo del predicado
“La tarde era azul”
Predicativo obligatorio
“Aquella mujer es la abogada”
El predicativo puede ser un adjetivo o un sustantivo
El predicativo con verbo copulativo y no copulativo
“Su cabello era negro”
Su cabello era......
El predicado necesita de la presencia del predicativo porque el verbo es copulativo. Lo mismo ocurre con otros verbos como estar, parecer, semejar, resultar que pueden funcionar como copulativos.
“Mariana está triste.”
“Sus dientes parecen perlas.”
“La prueba resultó un éxito.”
Se llaman verbos copulativos los que necesitan de un predicativo.
El predicativo es ,pues, obligatorio
“El hombre caminó tranquilo”
“El hombre caminó”
El verbo no necesita el predicativo.
Es un verbo no copulativo.
El predicado verbal simple y compuesto
El predicado es simple cuando tiene un núcleo y compuesto cuando tiene más dos o más núcleos.
“La cocinera preparó la comida”
“La cocinera preparó la comida y salió lentamente.”
Predicado no verbal
Predicado nominal su núcleo es un adjetivo o sustantivo
El verbo copulativo es reemplazado por una coma
“Fuertes y ágiles, las piernas del atleta”
“El ceibo, la flor nacional”
Predicado adverbial su núcleo es un adverbio o una construcción adverbial
“En las montañas, los restos del avión caído”
“La casita, allí.”
lunes, 29 de diciembre de 2008
Análisis Literario: Cien años de Soledad -Gabriel García Marquez
Género(s)
NovelaRealismo mágico
Fecha de publicación
1967
Cien años de soledad es una novela del escritor colombiano y Premio Nobel de Literatura (1982), Gabriel García Márquez, actualmente considerada una obra maestra de la literatura hispanoamericana y universal. Es una de las obras más traducidas y leídas en español. Fue catalogada como la segunda obra más importante de la lengua castellana después de Don Quijote de la Mancha, durante el IV Congreso Internacional de la Lengua Española celebrado en Cartagena, Colombia, en marzo de 2007.
La novela Cien años de soledad fue escrita por Gabriel García Márquez durante 14 meses entre 1965 y 1967 en Ciudad de México. La idea original de esta obra surge en 1952 durante un viaje que realiza el autor a su pueblo natal, Aracataca (Colombia), en compañía de su madre. En su cuento Un día después del sábado publicado en 1954, hace referencia por primera vez a Macondo, y varios de los personajes de esta obra aparecen en algunos de sus cuentos y novelas anteriores. En un comienzo, pensó en titular su novela La casa, pero se decidió por Cien años de soledad para evitar confusiones con la novela La casa grande, publicada en 1954 por su amigo, el escritor también colombiano Alvaro Cepeda Samudio. La primera edición de Cien años de soledad fue publicada el 5 de junio de 1967 por la editorial Sudamericana de Buenos Aires a donde fueron enviados los originales por correo divididos en dos partes.El libro se compone de 20 capítulos no titulados, en los cuales se narra una historia con una estructura cíclica temporal, ya que los acontecimientos del pueblo y de la familia Buendía, así como los nombres de los personajes se repiten una y otra vez, fusionando la fantasía con la realidad. En los tres primeros capítulos se narra el éxodo de un grupo de familias y el establecimiento del pueblo de Macondo, desde el capítulo 4 hasta el 16 se trata el desarrollo económico, político y social del pueblo y los últimos cuatro capítulos narran su decadencia.
La más reciente edición del libro es del año 2007, publicada en un esfuerzo conjunto de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española para rendir un homenaje a su autor a propósito de cumplir sus ochenta años de edad.
Sinopsis Narra la historia de la familia Buendía a lo largo de siete generaciones en el pueblo ficticio de Macondo.
José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán son un matrimonio de primos que se casaron llenos de presagios y temores por su parentesco y el mito existente en la región de que su descendencia podía tener cola de cerdo. La pasión del primero eran los gallos de pelea; por lo que se dice que cuando le ganó a Prudencio Aguilar, éste le dijo "A ver si el gallo le hace el favor a tu mujer", en vista que José Arcadio y Úrsula no habían tenido relaciones en un año de matrimonio. Así fue como José Arcadio Buendía decide asesinar de un lanzazo a Prudencio. Sin embargo su fantasma lo atormenta apareciéndose repetidas veces en su casa lavándose la herida mortal con un tapón de esparto. Así es como José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán deciden irse a la sierra. En medio del camino José Arcadio Buendía tiene un sueño en que se le aparecen construcciones con paredes de espejo y, preguntando su nombre le responden "Macondo". Así, despierto del sueño, decide detener la caravana, hacer un claro en la selva y habitar ahí.
El pueblo es fundado por diversas familias conducidas por José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán, quienes, tuvieron tres hijos: José Arcadio, Aureliano y Amaranta (nombres que se repetirán en las siguientes generaciones). José Arcadio Buendía, el fundador, es la persona que lidera e investiga con las novedades que traen los gitanos al pueblo (teniendo una amistad especial con Melquíades, quien muere en variadas ocasiones y que sería fundamental para el destino de la familia), y termina su vida atado al árbol hasta donde llega el fantasma de su antiguo enemigo Prudencio Aguilar, (al que le había dado muerte con una lanza en el cuello antes de fundar Macondo) con el que dialoga. Úrsula es la matriarca de la familia, quien vive durante más de cien años cuidando de la familia y del hogar.
El pueblo poco a poco va creciendo y con este crecimiento llegan habitantes del otro lado de la ciénaga. Con ellos se incrementa la actividad comercial y la construcción en Macondo. Inexplicablemente llega Rebeca, a quienes los Buendía adoptan como hija. Desafortunadamente, llegan también con ella la peste del insomnio y la peste del olvido causada por el insomnio. La pérdida de la memoria obliga a sus habitantes a crear un método para recordar las cosas y Jóse Arcadio Buendia comienza a etiquetar todos los objetos para recordar sus nombres; no obstante, este método empieza a fallar cuando las personas también olvidan leer. Hasta que un día regresa Melquíades de la muerte con una bebida para restablecer la memoria que surte efecto inmediatamente, y en agradecimiento es invitado a quedarse a vivir en la casa. En esos momentos escribe unos pergaminos que sólo podrán ser descifrados cien años después.
Cuando estalla la guerra civil, la población toma parte activa en el conflicto al enviar un ejército de resistencia dirigido por el coronel Aureliano Buendía (segundo hijo de José Arcadio Buendía), a luchar contra el régimen conservador. En el pueblo, mientras tanto, Arcadio (nieto del fundador e hijo de Pilar Ternera y José Arcadio) es designado por su tío jefe civil y militar, y se transforma en un brutal dictador, quien es fusilado cuando el conservadurismo retoma el poder.
La guerra continúa y el coronel Aureliano se salva de morir en varias oportunidades, hasta que, fatigado de luchar sin sentido, arregla un tratado de paz que durará hasta el fin de la novela. Después de que el tratado se firma, Aureliano se dispara en el pecho, pero sobrevive. Posteriormente, el coronel regresa a la casa, se aleja de la política y se dedica a fabricar pescaditos de oro encerrado en su taller, de donde sale solamente para venderlos.
Aureliano Triste, uno de los diecisiete hijos del coronel Aureliano Buendía, instala una fábrica de hielo en Macondo, deja a su hermano Aureliano Centeno al frente del negocio y se marcha del pueblo con la idea de traer el tren. Regresa al cabo de poco tiempo, cumpliendo con su misión, la cual genera un gran desarrollo, ya que con el tren, llegan también el telégrafo, el gramófono y el cine. Entonces el pueblo se convierte en un centro de actividad en la región, atrayendo a miles de personas de diversos lugares. Algunos extranjeros recién llegados empiezan una plantación de banano cerca de Macondo. El pueblo prospera hasta el surgimiento de una huelga en la plantación bananera; para acabar con ella, se hace presente el ejército nacional y los trabajadores que protestan son asesinados y arrojados al mar.
Después de la masacre de los trabajadores del banano, el pueblo es asediado por las lluvias que se prolongan por cuatro años, once meses y dos días. Úrsula dice que espera el final de las lluvias para finalmente morir. Nace Aureliano Babilonia, el último miembro de la línea Buendía (inicialmente referido como Aureliano Buendía, hasta que más adelante descubre por los pergaminos de Melquíades que su apellido paterno es Babilonia). Cuando las lluvias terminan, Úrsula muere y Macondo queda desolado.
La familia se ve reducida y en Macondo ya no se acuerdan de los Buendía; Aureliano se dedica a descifrar los pergaminos de Melquíades en el laboratorio, hasta que regresa de Bruselas su tía Amaranta Úrsula, con quien tiene un romance. De este, Amaranta Úrsula queda embarazada y tiene un niño que al nacer se descubre con cola de cerdo; ella muere desangrada después del parto. Aureliano Babilonia, desesperado, sale al pueblo llamando de puerta en puerta, pero Macondo ahora es un pueblo abandonado y solo encuentra a un cantinero que le ofrece aguardiente, quedándose dormido. Al despertar se acuerda del niño recién nacido y corre a buscarlo, pero a su llegada encuentra que se lo están comiendo las hormigas.
Aureliano recuerda que esto estaba predicho en los pergaminos de Melquíades. Con vientos huracanados asediando Macondo y el lugar en el que estaba presente, termina de descifrar la historia de los Buendía que ya estaba allí escrita con anticipación, encontrando que al terminar de leerlos, finalizaría su propia historia y con él, la historia de Macondo, el cual sería arrasado por el viento y borrado de cualquier memoria humana... "porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tienen una segunda oportunidad sobre la tierra"
Temas centrales
La soledad
A lo largo de la novela, todos sus personajes parecen que están predestinados a padecer de la soledad, como una característica innata de la familia Buendía.El pueblo mismo vive aislado de la modernidad, siempre a la espera de la llegada de los gitanos para traer los nuevos inventos; y el olvido, frecuente en los acontecimientos trágicos recurrentes en la historia de la cultura que presenta la obra.
Principalmente se hace evidente la soledad en el coronel Aureliano Buendía, ya que su inhabilidad para expresar el amor hace que se marche a la guerra dejando hijos por diversos lugares de madres diferentes; en alguna ocasión solicitó trazar un círculo de tres metros a su alrededor para evitar que se le acercaran y después de firmar la paz, se dispara en el pecho para no tener que afrontar su futuro, con tan mala fortuna que no logra su propósito y pasa su vejez en el laboratorio de alquimia elaborando pescaditos de oro que deshace y rehace en un pacto honrado con la soledad. Otros personajes como el fundador de Macondo, José Arcadio Buendía (quien muere solo, atado a un árbol), Úrsula (quien vive la soledad en la ceguera de su vejez), José Arcadio (hijo del fundador) y Rebeca (quienes se marchan a habitar solos en otra casa por haber "deshonrado" a la familia), Amaranta (quien permanece y muere soltera y virgen), Gerineldo Márquez (quien espera una pensión que nunca llega y el amor de Amaranta), Pietro Crespi (quien se suicida ante el rechazo de Amaranta), José Arcadio Segundo (quien desde que vio un fusilamiento nunca tuvo relación con nadie y pasó sus últimos años encerrado en el cuarto de Melquíades), Fernanda del Carpio (quien fue criada para ser reina y la primera vez que sale de su casa es a los 12 años de edad), Remedios 'Meme' Buendía (la cual decide exiliarse luego de que hayan lisiado de por vida a Mauricio Babilonia y se condena al eterno silencio), y Aureliano Babilonia (quien pasa encerrado en el cuarto de Melquíades; e incluso hubo un momento en que habitó completamente solo en la casa de los Buendía, después del asesinato del último José Arcadio y la llegada de Amaranta Úrsula) entre otros, sufren las consecuencias de su soledad y abandono.
Una de las razones primordiales por las cuales terminan solos y frustrados es la incapacidad de sus personajes de amar o sus prejuicios, lo cual se rompe con la unión de Aureliano Babilonia y Amaranta Úrsula, quienes desconociendo su parentesco, provocan un final trágico en la historia en el cual el único hijo procreado con amor es devorado por las hormigas. La estirpe estaba condenada a cien años de soledad, por lo cual no podían amar. Hay un caso excepcional que es el de Aureliano Segundo con Petra Cotes, quienes se aman, pero nunca tienen un hijo. La única opción que tenía un miembro de la familia de tener un hijo con amor era tenerlo con otro miembro de la familia, que fue lo que pasó con Aureliano Babilonia y su tía Amaranta Úrsula, y además este único ser engendrado con amor estaba destinado a morir y con ello acabar con la estirpe.
En conclusión se puede decir que la soledad está presente en todas las generaciones.El suicidio, el amor, el desamor, la traición, la libertad, el rencor, la pasión, el acercamiento hacía lo indebido, entre otros, son temas secundarios que a lo largo hacen que Cien años de soledad sea una novela que cambia la perspectiva de muchos y nos da a entender que en este mundo vivimos y morimos solos.
La realidad y la ficción
La narración presenta eventos fantásticos dentro de la cotidianeidad, situación que para los personajes no es anormal; así mismo, se hace frecuente la exageración del entorno. También se presentan hechos históricos de Colombia como las guerras civiles entre partidos políticos y la matanza de las bananeras dentro del mito de Macondo. Eventos como la elevación de Remedios, la profecía en los pergaminos de Melquíades, la levitación del padre Nicanor, la reaparición de personajes muertos y los inventos extraordinarios que traen los gitanos como el imán, la lupa, el hielo, etc, rompen con el contexto de la realidad presente dentro de la obra e invitan al lector a entrar en un mundo en el cual las situaciones más inverosímiles también son posibles. Esto encuadra a la obra dentro del movimiento llamado Realismo mágico, una característica importante en la Literatura Hispanoamericana Contemporánea o el Boom de la Literatura Hispanoamericana.
El incesto Las relaciones entre parientes se marcan dentro del mito del nacimiento de un hijo con cola de cerdo; a pesar de ello, estas son presentes entre diversos miembros de la familia y diversas generaciones a lo largo del relato.
La historia comienza con la relación entre dos primos: José Arcadio Buendía y Úrsula, quienes crecieron juntos en la antigua ranchería, y tienen referencia de unos tíos suyos que tuvieron un hijo con cola de cerdo.Posteriormente José Arcadio (hijo del fundador, y al que diferenciamos con el padre por el simple hecho de nombrarlo siempre sin el apellido para evitar confusiones) se casa con Rebeca Montiel (hija adoptiva), en una supuesta relación de hermanos. Aureliano José se enamora de su tía Amaranta en una relación frustrada, llegando a proponerle matrimonio, pero ésta lo rechaza. Finalmente se presenta la relación entre Amaranta Úrsula y su sobrino Aureliano Babilonia quienes desconocen su parentesco debido a que Fernanda del Carpio, abuela de Aureliano y madre de Amaranta Úrsula, ocultó la verdad de su origen.
Esta última —única verdadera relación de amor en la historia—, paradójicamente es la culpable de la desaparición de la estirpe Buendía, que estaba predicha en los pergaminos de Melquiades.
Referencias bíblicas
Algo muy interesante de este libro es la asociación fantasmal con muchos fragmentos de la Biblia y la tradición Católica, como su evolución desde la creación (Génesis) hasta la destrucción (Apocalipsis). Se hace referencia por la similitud del relato a hechos tan notables como la Asunción de la Virgen María por la elevación de Remedios, al Éxodo a través de la travesía realizada por las familias fundadoras desde la Guajira por la sierra hasta llegar a la ciénaga, al Diluvio universal a través de las lluvias que asedian a Macondo durante casi 5 años, a las plagas cuando la población sufre de insomnio y de amnesia y al pecado original con el castigo temido por el incesto.
También se hace referencia a la Iglesia Católica cuando el padre Nicanor Reyna llega a Macondo a realizar la boda entre Aureliano Buendía y Remedios Moscote y encuentra que el pueblo vive en pecado, sujetos a la ley natural, sin bautizar a los hijos ni santificar las fiestas, y decide quedarse para evangelizarlo. Es entonces cuando se construye el templo del pueblo, atrayendo fieles con la exhibición de la levitación que lograba tomando chocolate. Asimismo José Arcadio (hijo de Aureliano Segundo y Fernanda del Carpio) es enviado a Roma, ya que quieren que se convierta en Papa, pero desiste en su intención y regresa al pueblo al cabo de un tiempo.
Técnica narrativa
En Cien años de soledad se utiliza una técnica narrativa que recurre a un tono, un espacio y un ritmo novelesco particulares. En conjunto, estos tres elementos permiten que el lector se familiarice con facilidad en la historia.
El tono narrativo es claramente definido por una tercera persona o narrador pasivo heterodiegético (externo a la historia), el cual va relatando los acontecimientos sin formular juicios y sin marcar una diferencia entre lo real y lo fantástico. Desde el principio, el narrador conoce la historia y la cuenta en forma imperturbable y con naturalidad, incluso en aquellos episodios en los que se relatan sucesos trágicos. Esta distancia frente a los hechos permite mantener una objetividad del narrador a lo largo de la obra.
El espacio novelesco es el universo mostrado por el narrador, en el cual transcurren los acontecimientos. Macondo nace y muere en la obra, en donde se incluyen los personajes y en el cual se observa que todo lo que ocurre externamente es menos denso y consistente dentro del relato.
Cabe decir, que el mensaje de esta historia es muy claro pero a la vez complejo, el mundo en sus orígenes era un mundo de paz y tranquilidad pero, con el trascurso de los años se va destruyendo con la tecnología. Cuando el gobierno y la autoridad, quien antes era Jose Arcadio Buendía, tratan de organizar el pueblo traen consigo la destrucción de sí mismos y lo único que logran es que aquel pueblo que alguna vez era el paraíso y la tranquilidad de muchos se convierta en el infierno y ruinas de todos.
Podemos afirmar esto, cuando se dice que nadie había muerto en Macondo pero desde que la disputa entre liberales y conservadores llega y la fuerza militar aparece Macondo se ve envuelto en un caos de matanza total.
La historia transcurre en un pueblo llamado Macondo, creado por Gabriel García Márquez. Es aquí donde suceden los hechos, que si bien se apoyan de hechos reales, se transforma en ideal por la fantasía del autor, donde todo es posible: seres más que centenarios, lluvias que duran más de cuatro años, apariciones y diálogos con muertos, alfombras que vuelan, etc.
En sus comienzos, Macondo, era un "mundo ideal", un paraíso. "Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos".
"En pocos años, Macondo fue la aldea más ordenada y laboriosa que cualquiera de las conocidas hasta entonces por sus 300 habitantes. Era de verdad una aldea feliz, donde nadie era mayor de treinta años y donde nadie había muerto".
Pero en el transcurso de la historia este mundo de realidades mágicas se ve afectado cuando entra "el mal" en Macondo, las guerras civiles, la fiebre del banano, la llegada de gente de distintos lugares a raíz de la empresa bananera, el odio político, pobreza, las matanzas, las sequías, la llegada del ferrocarril, lo que solo trae desgracias y muertes. Así, lo imaginario y lo real se enlazan con la historia de Colombia y con los males que afecta a toda Latinoamérica. Y terminando con el exterminio total de la aldea Macondo.
"Macondo estaba en ruinas. En los pantanos de las calles quedaban muebles despedazados, esqueletos de animales cubiertos de lirios colorados, últimos recuerdos de las hordas de advenedizos que se fugaron de Macondo tan atolondradamente como habían llegado". "Macondo era ya un pavoroso remolino de polvo y escombros...".
Finalmente el ritmo narrativo le imprime a la historia un dinamismo que se complementa con el tono. En pocas palabras el narrador cuenta muchas cosas, condensando la información y mostrando los detalles esenciales de la historia.
A lo largo de la obra se recurre a diversas figuras literarias:
Oxímoron (presenta exageraciones utilizando palabras incongruentes y contradictorias): «La región encantada que exploró José Arcadio Buendía en los tiempos de la fundación, y donde luego prosperaran las plantaciones de banano, era un tremendal de cepas putrefactas».
Sinestesia (metáfora que presenta sensaciones corporales de un sentido en otro): «delicado viento de luz».
Anáfora (repetición de una palabra para dar más énfasis a la frase): «...veía los muertos hombres, los muertos mujeres, los muertos niños que iban a ser arrojados al mar como banano de rechazo».
Símil (comparación directa): «Amaranta Úrsula fue cerrando los dedos como un molusco».
Epifonema (frase que quiere dejar una enseñanza): «El coronel Aureliano Buendía apenas sí comprendió que el secreto de una buena vejez no es otra cosa que un pacto honrado con la soledad».
Tiempo y espacio
Tiempo: 100 años Tiempo Verbal: Pasado
La novela está ambientada en el pueblo de Macondo, un lugar ficticio que refleja muchas de las costumbres y anécdotas vividas por García Márquez durante su infancia y juventud en su pueblo de Aracataca, Colombia. El sentido multifacético del tiempo que discurre entre lo eterno, lo lineal y lo cíclico y una prosa rítmica cercana a la tradición oral le confieren a la novela su carácter distintivo de mito críptico que llevó a los críticos a considerarla como una de las obras fundadoras del género literario conocido como realismo mágico.
Ubicación geográfica
Las referencias de la novela nos enmarcan en algún lugar de la costa caribe colombiana, haciendo referencia a la Sierra y a la ciénaga (lugares que atraviesa la expedición de José Arcadio Buendía al partir desde la ciudad de Riohacha). Por su cercanía, puede suponerse que se trata de la Ciénaga Grande de Santa Marta y la Sierra Nevada de Santa Marta, lugar que nos ubica geográficamente entre los municipios de Ciénaga (Magdalena) y Aracataca (población de origen del autor).
Tiempo histórico
Cien años de soledad puede ubicarse en la historia de Colombia entre mediados del siglo XIX y mediados del siglo XX, época claramente reconocida por las guerras civiles que enfrentaron a los nacientes partidos liberal y conservador que debatían las ideologías de régimen federalista y centralista en el país. Durante la Regeneración, el presidente Rafael Núñez promulga la constitución de 1886, la cual establece un régimen centralista en materias principalmente política y económica, iniciando por entonces la república conservadora (que se prolonga hasta 1930) y teniendo como principal detractor a Rafael Uribe Uribe, quien lidera la guerra civil de 1895 y la Guerra de los Mil Días entre 1899 y 1902, la cual se termina con la firma de los tratados de paz de Neerlandia y Wisconsin.
En 1906 se construye el ferrocarril en la costa atlántica colombiana conectando Santa Marta y Ciénaga (Magdalena) y por entonces se establece en el país la compañía United Fruit Company para la explotación bananera, situación que trae un rápido desarrollo a la región. El trato inhumano a los trabajadores obligó a organizar una huelga en noviembre de 1928 que desencadenó los acontecimientos conocidos como la Masacre de las Bananeras, narrada con gran belleza en la novela.
Tiempo cíclico
A pesar de estar ubicada en un marco histórico reconocible, la historia parece estática ya que ocurren acontecimientos que se repiten en forma cíclica una y otra vez. Gabriel García Márquez dotó de cierta personalidad a los personajes que aparecen al principio de la obra, cierta personalidad se ve reflejada en cada personaje que nace y adopta el mismo nombre de su antepasado, como en el caso de los Aurelianos y los José Arcadios. Esta misma característica se presenta en otras situaciones como las relaciones incestuosas y los destinos solitarios de sus protagonistas, en un círculo vicioso que solo termina cuando el pueblo entra en decadencia y se acerca el fin de la familia Buendía.
Personajes
Árbol genealógico de la familia Buendía
Primera generación José Arcadio Buendía, Úrsula Iguarán
Segunda generación José Arcadio, Coronel Aureliano Buendía, Remedios Moscote, Amaranta, Rebeca
Tercera generación Arcadio, Aureliano José, Santa Sofía de la Piedad, 17 Aurelianos
Cuarta generación Remedios la bella, José Arcadio Segundo, Aureliano Segundo, Fernanda del Carpio
Quinta generación Renata Remedios (Meme), José Arcadio, Amaranta Úrsula,
Sexta generación Aureliano Babilonia
Séptima generación Aureliano (El nombre que elige su madre es Rodrigo, pero no llega a usar ninguno de los dos)
Primera generación [editar]
José Arcadio Buendía [editar]
Patriarca de la familia Buendía y fundador de Macondo. A sus 19 años se casa con su prima Úrsula Iguarán. Es una persona de carácter fuerte, de voluntad inamovible, de gran fortaleza física, con ilusiones extravagantes, gran interés por la ciencia, la mecánica y la alquimia, muy idealista y aventurero. Abandona con su familia el antiguo pueblo en que habitaban a consecuencia del hostigamiento del fantasma de Prudencio Aguilar, a quien José Arcadio asesina después de que éste lo ofendiera al gritarle en una gallera que ojalá su gallo le hiciera "el favor" a su mujer, ya que la gente sospechaba que José Arcadio y Úrsula no habían mantenido relaciones luego del matrimonio por una falta de virilidad o impotencia de José Arcadio Buendía.
Úrsula Iguarán [editar]
Prima y esposa de José Arcadio Buendía. Además de ser el motor espiritual de la familia, es su cabeza económica. Se caracteriza por ser una mujer emprendedora y trabajadora que con su esfuerzo y prósperas empresas empuja hacia adelante a toda la familia Buendía. Posee un comportamiento fuerte y busca el bienestar de todos; pero sufre constantemente al ser la "voz de la razón de una familia de locos", como ella lo afirma. En sus últimos años, durante el diluvio, poco a poco sucumbe a la demencia senil y pierde completamente la vista; sin embargo, siempre mantiene su espíritu que la caracteriza. Vive aproximadamente entre 100 y 120 años.
Segunda generación [editar]
José Arcadio [editar]
Es el primer hijo de Úrsula Iguarán y José Arcadio Buendía, tiene una gran fuerza de voluntad heredada de su padre y una forma de ser impulsiva. Tiene una relación con una amiga de la familia mucho mayor que él, Pilar Ternera, pero la abandona después de dejarla embarazada. Deja su familia por el amor que siente por una chica gitana, pero regresa sorprendentemente muchos años después como un hombre mujeriego, corpulento, hablando en lenguaje de marineros, con niños-en-cruz y tatuado, afirmando en su jerga que ha navegado por los mares del mundo y ha dado la vuelta al planeta 65 veces. Se casa con Rebeca y, a causa del escándalo, terminan por vivir alejados de la familia. Después empieza a trabajar las tierras adyacentes a su casa y luego a usurpar las mejores tierras de sus vecinos en Macondo, el robo es legalizado por su hijo Arcadio, al crear una oficina de registros mientras tuvo el cargo de jefe civil y militar. Las tierras fueron devueltas muchos años después por su hermano Aureliano a sus propietarios originales; por razones no claras, es asesinado después de regresar de cacería; la sangre de su cuerpo recorre en un hilo todo el pueblo hasta llegar a la casa de la familia donde se encontraba su madre Úrsula, quien recorre el camino en sentido contrario, hasta dar con el cuerpo de su hijo. El olor a pólvora de su cuerpo permanece años en Macondo, incluso después de ser enterrado, hasta que los ingenieros de la industria bananera tapan su tumba con un caparazón de hormigón.
Coronel Aureliano Buendía [editar]
Es el segundo hijo de la familia y la primera persona que nace en Macondo. Tiene la mentalidad y naturaleza filosófica de su padre, puede pronosticar acontecimientos, posee una extraña manera de ser solitario y retraído, aunque de un carácter implacable. En su niñez tenía el poder de mover objetos y suscitar situaciones similares a fenómenos paranormales. Aprende metalurgia y platería, y se dedica a fabricar pescaditos de oro. Tiene un hijo con Pilar Ternera, a quien llamarán Aureliano José. Se casa con Remedios Moscote, una niña de apenas 9 años de edad, de quien enviuda poco después de casado. Viendo la trampa de su suegro Apolinar Moscote durante las elecciones, se une al partido liberal cuando comienza la guerra civil, como coronel al mando de las fuerzas revolucionarias, en una mezcla de pasión por las armas y las ciencias. Pelea contra el gobierno conservador en 32 guerras civiles (todas las cuales pierde), y lleva su lucha hasta Centroamérica, desde donde impulsaba un proyecto para derrocar todos los gobiernos conservadores del continente. En distintas ocasiones evitó la muerte y el fusilamiento (momento al cual se hace alusión en muchos momentos de la obra, como en el principio). Incluso sobrevivió a un suicidio, al dispararse en un punto de su pecho pintado por un médico que adivinó sus intenciones ante su petición, punto en el cual no salía afectado ningún órgano vital. El médico consideró esta acción "su obra maestra". El coronel tuvo 17 hijos con 17 mujeres distintas durante la guerra. Luego de padecer el dolor y las penurias emocionales que le trae la guerra, pierde todo interés en la batalla, firma un tratado de paz (el tratado de Neerlandia) y regresa a casa. Durante su vejez, pierde toda capacidad de emoción y de memoria, dedicando todos los días a su vieja labor de elaborar pescadillos de oro en su antiguo taller de platería; revela así su dolor más grande, la incapacidad de amar. Muere de viejo un día sin alguna explicación. Fue el único a quien Fernanda no hizo blanco de sus berrinches. Es el más profundo ejemplo de soledad en la obra.
El coronel Aureliano Buendía es seguramente una alusión al general Rafael Uribe Uribe, tanto por el físico del coronel, que corresponde completamente al del general (contextura delgada y ósea, bigote afilado, mirada penetrante), como por ser ambos liberales y por el hecho de que todas las guerras civiles que iniciaron las perdieron (15 el general y 32 el coronel). Tanto el coronel Aureliano Buendía como el general Rafael Uribe Uribe se unieron al federalismo triunfante en Centroamérica en busca de adeptos para desarrollar un plan continental de derrocamiento de regímenes conservadores. Ambos, además, renunciaron a la guerra como medio para resolver los conflictos políticos y sociales del país.
Amaranta [editar]
La hija menor de José Arcadio Buendía, Amaranta creció en compañía de Rebeca; no obstante, sus sentimientos por su hermana adoptiva cambian ante la aparición de Pietro Crespi, ya que ambas se interesan en él durante su adolescencia y nace una rivalidad entre ellas. Cuando Rebeca se casa con José Arcadio, Amaranta rechaza cualquier hombre que la busque, incluyendo a Pietro Crespi, quien la corteja después de que Rebeca lo deja, pero lo rechaza de tal modo que hace que éste se suicide por ella. Tiene un breve romance con su sobrino Aureliano José, a quien ella crió luego de que su padre se fuese a la guerra, y en un intento final por dejar su soledad, toca al nieto de su sobrino Arcadio (hijo de Fernanda y Aureliano Segundo) en forma inapropiada cuando tiene tres años de edad. Muere soltera y virgen después de haber tejido y desecho durante poco más de 4 años su propia mortaja. Es un ejemplo de una mujer que rechaza el amor porque tiene miedo de enfrentarse a su propio corazón.
Rebeca [editar]
Rebeca es una niña huérfana que llega a Macondo desde Manaure con los indios Visitación y Cataure cuando tenía unos diez años, tras perder a sus padres, de quienes conserva sus huesos en un talego. Este trauma la afectaría toda su vida, por lo que, además de chuparse el dedo, cada vez que sufre una crisis emocional tenía el hábito de comer tierra y cal de las paredes. Al regreso de José Arcadio, cuya hombría le causa una tremenda conmoción, rechaza a su prometido Pietro Crespi (quien delante de José Arcadio le parece un "currutaco de alfeñique"), por quien se había trenzado en un duelo a muerte con su hermana Amaranta. Luego de casarse con José Arcadio, ambos son desterrados por Úrsula por la "inconcebible falta de respeto" que habían cometido. Mata a su esposo con un tiro en el oído, después de esto, Rebeca se encierra y vive en soledad y amargura con su sirvienta, Argénida, por el resto de su vida. Sólo se vuelve a saber de ella cuando su sobrino Aureliano Triste la encuentra al entrar a su casa; y cuando muere, muchos años después, decrépita por la tiña y chupándose el pulgar.
Tercera generación [editar]
Arcadio [editar]
Hijo de Pilar Ternera y José Arcadio hijo; nunca supo que era hijo de ellos sino de José Arcadio Buendía y Úrsula, pues ella pidió que no se le revelase la verdad. Es un impulsivo profesor de escuela, pero asume el liderazgo de Macondo cuando el coronel Aureliano Buendía se marcha y le solicita esta misión y se convierte en un dictador tiránico utilizando a sus alumnos como armada personal. Es fusilado por el capitán Roque Carnicero cuando el régimen conservador asume el poder de Macondo.
Aureliano José [editar]
Hijo de Pilar Ternera y el coronel Aureliano Buendía. Acompaña a su padre en algunas guerras, pero regresa al pueblo debido a que está enamorado de su tía Amaranta, quien lo crió desde que era bebé. Él sí supo quién era su madre, la conoció y hasta vivió con ella un tiempo. Aureliano José muere al recibir un disparo de un capitán conservador de la guardia durante la guerra, Aquiles Ricardo, al huir de una brigada policial.
17 Aurelianos [editar]
Durante sus 32 guerras civiles, el coronel Aureliano Buendía tiene 17 hijos con 17 mujeres diferentes, con cada una de las cuales él está sólo por una noche. Esto se explica ya que tradicionalmente las mujeres jóvenes son enviadas a acostarse con los soldados para tener hijos fuertes que mejoren la raza, y la casa de los Buendía es visitada por 17 madres diferentes solicitando a Úrsula bautizar a sus hijos. Úrsula los bautiza a todos ellos con el nombre de Aureliano y el mismo apellido de su madre.
Más tarde todos los hijos regresan a la casa de los Buendía dos veces, en la primera Aureliano Triste se queda en Macondo, en la segunda Aureliano Centeno, y en una tercera ocasión llegan a Macondo Aureliano Serrador y Aureliano Arcaya; finalmente 16 son asesinados por el gobierno o por los "gringos" (supuestamente debido a una amenaza del coronel), señalados con la cruz de miércoles de ceniza en sus frentes, que nunca se borraban. El único que se salva es Aureliano Amador quien escapó de las balas y se escondió en la selva de la sierra, aunque será asesinado muchos años más tarde, cuando regresa a la casa, encontrándose con Aureliano Babilonia y José Arcadio, que no lo conocen y lo echan, y es disparado por una patrulla oculta..
Cuarta generación [editar]
Remedios la bella [editar]
Remedios es hija de Arcadio y Santa Sofía de la Piedad, y heredó la belleza de su madre. Es la mujer más hermosa del mundo, pero cuatro hombres mueren trágicamente al tratar de poseerla; ella se mantiene inocente a través de su vida. Era la única persona que el coronel Aureliano Buendía consideraba lúcida en esa casa a pesar de que había de cuidarla para que no dibujara animalitos en las paredes con una varita embadurnada de sus heces. Su olor (un olor inconfundible, desesperante) y presencia trastornaban a los hombres (ajenos a su familia) de Macondo y la plantación bananera. Se dice que tenía poderes de muerte ya que todos los hombres que la pretendían terminaban muriendo. Una mañana, Remedios asciende en cuerpo y alma al cielo ante la mirada de Fernanda quien se muestra disgustada porque se lleva sus sábanas.
José Arcadio Segundo [editar]
José Arcadio Segundo es el hermano gemelo de Aureliano Segundo, hijo de Arcadio y Santa Sofía de la Piedad. Úrsula cree que ambos fueron intercambiados en su infancia, ya que José Arcadio comienza a mostrar las características de los Aurelianos de la familia, al crecer siendo una persona pensativa y calmada. En su infancia presenció un fusilamiento, y por eso quedó siempre con el terror de que lo enterraran vivo. Después empezó a ayudar en misa al padre Antonio Isabel, quien lo inició en las peleas de gallos. Hizo el primer y único navío que hubo en Macondo, en el cual trajo las matronas francesas. Juega un rol importante en la huelga de los trabajadores de las bananeras y es uno de los dos sobrevivientes de la masacre (el otro era un niño que llevaba en sus brazos durante la proclamación del decreto que permitía la masacre). Después de ello, dedica el resto de sus días al estudio de los manuscritos de Melquíades, y tutor del pequeño Aureliano. Afirma hasta el fin de sus días "Los mataron a todos. Eran más de tres mil, y los tiraron al mar". Muere al mismo tiempo con su hermano gemelo.
Aureliano Segundo [editar]
De los dos hermanos, Aureliano Segundo es el más bullicioso e impulsivo, como todos los José Arcadios de la familia. Toma a Petra Cotes como su amante, aun durante su matrimonio con Fernanda del Carpio. Mientras vive con Petra, su ganado se reproduce sin control, y con eso vive en tiempos de abundancia, al punto de tapizar paredes con billetes. Después del diluvio, su fortuna desaparece, supuestamente por estar demasiado viejo con Petra Cotes como para tener relaciones. Trata durante mucho tiempo de encontrar el tesoro que Úrsula escondió hasta que apareciera su dueño, sin conseguirlo, y finalmente enloquece. Pierde todo y muere al mismo tiempo con su hermano. Durante el funeral se confunden, sus cuerpos son intercambiados, y cada uno es enterrado en la tumba del otro.
Quinta generación [editar]
Renata Remedios (Meme) [editar]
Meme es la primera hija de Fernanda y Aureliano Segundo. Es enviada a la escuela para aprender a tocar el clavicordio y se gradúa. Mientras se dedica a este instrumento con una 'disciplina inflexible', también disfruta de las fiestas y las exhibiciones siguiendo los excesos de su padre. Conoce y se enamora de Mauricio Babilonia, un aprendiz de mecánico de los talleres de la compañía bananera siempre rodeado de mariposas amarillas. Sin embargo, cuando Fernanda descubre que han tenido relaciones sexuales, solicita al alcalde una guardia nocturna en la casa, la cual le dispara a Mauricio durante una de sus visitas nocturnas y lo deja inválido, y envía a Meme al convento. Meme permanece muda el resto de su vida, no por el trauma que le causó, sino como signo de rebelión y determinación. Algunos meses más tarde se entera de que está embarazada y tiene un hijo, a quien las religiosas llaman Aureliano en honor a su abuelo. Este hijo será llevado a Macondo. Renata muere anciana en el tenebroso hospital de Cracovia, adonde había sido desterrada por su madre, sin pronunciar nunca ni una sola palabra, pensando siempre en su querido Mauricio.
José Arcadio [editar]
José Arcadio, llamado igual a sus predecesores de acuerdo con la tradición familiar, tiene la personalidad de los Arcadios anteriores. Es criado por Úrsula, quien quiere que se convierta en Papa, para lo cual es enviado a Roma, pero se retira del seminario al poco tiempo. A su regreso de Roma tras la muerte de su madre, descubre un tesoro enterrado y comienza a derrocharlo en fiestas suntuosas, en donde tiene aventuras sexuales con niños. Más adelante hay un acercamiento muy lejano de la amistad entre él y Aureliano Babilonia, su sobrino bastardo, a quien planea dejarle montado un negocio con el oro que encontró, del cual pudiera vivir luego de que él se fuera a Nápoles. Esto nunca se da, porque José Arcadio fue ahogado en la alberca por cuatro niños a quienes había azotado previamente y que, luego del asesinato, se llevaron los tres sacos de oro que sólo ellos y José Arcadio sabían dónde estaban escondidos.
Amaranta Úrsula [editar]
Amaranta Úrsula es la hija menor de Fernanda y Aureliano Segundo. Tiene las mismas características de Úrsula (la matriarca), quien muere cuando ella es sólo una niña. Nunca se entera de que el niño enviado a la casa de los Buendía es su sobrino, hijo de Meme, con quien tuvo un niño, no como los demás, sino fruto del amor. Luego de pasar su niñez en un convento regresa de Europa con su esposo, Gastón, trayendo una gran jaula con medio centenar de canarios, con los que esperaba repoblar de aves Macondo, que ya no tenía, y con una vitalidad y emprendismo increíbles, pero insuficientes para rescatar la casona Buendía de su indiligencia. Gastón volvió a Bruselas por cuestión de negocios y tomó como si nada la noticia sobre el romance de su esposa con Aureliano Babilonia. Muere desangrada por el parto de su único hijo, Aureliano, que representaba el fin de la estirpe Buendía.
Sexta generación [editar]
Aureliano Babilonia [editar]
Aureliano es el hijo de Meme y Mauricio Babilonia. Es enviado a la casa y escondido del resto del mundo por su abuela, Fernanda, quien inventa la historia de que fue encontrado flotando en una canastilla y lo esconde en el taller de platería. Su personalidad es similar a la del coronel, es un verdadero Aureliano. Apenas alcanza a conocer a Úrsula, quien muere durante su infancia. Es el hombre más sabio de toda la estirpe, que conoce todo sin tener una razón para ello (como él decía, "todo se sabe"). Entabla una gran amistad con José Arcadio Segundo, quien le relata la verdadera historia de la masacre de las bananeras. Mientras que otros miembros de la familia se marchan y regresan (primero muere Úrsula, luego los gemelos, luego se va Santa Sofía de la Piedad, luego muere Fernanda, vuelve José Arcadio, lo asesinan, y finalmente vuelve Amaranta Úrsula), Aureliano permanece en la casa. Sólo se aventura en el pueblo vacío después de la muerte de Fernanda. Pasó toda su infancia y adolescencia encerrado leyendo los escritos de Melquíades y tratando de descifrar sus pergaminos. Muchas veces se le aparece Melquíades (de quien tenía recuerdos previos al momento de su nacimiento), el cual le da las pistas para poder descifrar los pergaminos. En la librería del sabio catalán conoce a sus cuatro amigos Álvaro, Alfonso, Gabriel y Germán. Comienza a visitar burdeles. Se enamora de Amaranta Úrsula, con la cual comienza a mantener una relación clandestina pero cuando se va Gastón pueden amarse en libertad. Es el gran ejemplo de amor en la obra. Durante mucho tiempo sospechan que son hermanos. Tienen un hijo, a quien llaman Aureliano (a pesar de que Amaranta Úrsula quería que fuera Rodrigo), que nace con cola de cerdo. Amaranta Úrsula muere, y Aureliano sale al pueblo, presa del dolor que le causa la muerte de su amada. Es en ese momento cuando grita a los cuatro vientos "los amigos son unos hijos de puta", una frase que demuestra la gran reflexión de la soledad en su corazón. Cuando vuelve ve que su hijo Aureliano está siendo devorado por todas las hormigas del mundo y entonces recuerda el epígrafe de los manuscritos de Melquíades "El primero de la familia está atado a un árbol y al último se lo están comiendo las hormigas", y se da cuenta que en esos pergaminos está escrito todo el destino de la familia Buendía. Sin ninguna dificultad descifra los pergaminos en voz alta (y se da cuenta que Amaranta Úrsula era su tía), mientras Macondo comienza a ser destruida por el viento, porque estaba escrito que la ciudad de los espejos(o espejismos) desaparecería de la faz de la tierra y borrada de la memoria de los hombres en el momento que Aureliano Babilonia descifrara la última página de los pergaminos,"pues las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra".
Séptima generación [editar]
Aureliano [editar]
Hijo de Aureliano Babilonia y su tía, Amaranta Úrsula, nació con cola de cerdo, tal y como Úrsula pronosticó que ocurriría, y representa el final de la familia Buendía. A pesar de que su madre quería que se llamara Rodrigo, su padre decide que se llame Aureliano, de acuerdo con la tradición familiar de los Buendía. Es el único miembro de la familia engendrado con amor durante un siglo. Como la familia estaba condenada a cien años de soledad, no podría sobrevivir, por lo que muere devorado por las hormigas coloradas que habían invadido la casa durante el diluvio, tal como lo predecía el epígrafe de los pergaminos de Melquíades: "El primero de la familia está atado a un árbol y al último se lo están comiendo las hormigas".
Personajes externos a la familia [editar]
Remedios Moscote [editar]
Remedios es la hija menor del corregidor del gobierno conservador en Macondo, don Apolinar Moscote. Es una preciosa niña de ojos verdes y piel de lirio de apenas 9 años. El futuro coronel Aureliano Buendía se enamora de ella, a pesar de su niñez, por lo que la boda se debe posponer hasta cuando ella alcanza la pubertad. Muere muy joven con dos gemelos en el vientre. Su muerte hace sentir culpable a Amaranta, ya que ésta deseaba que sucediera algo para que Rebeca no se casara, y es precisamente entonces cuando Remedios muere con dos gemelos en el vientre. Úrsula ordena un luto severo de puertas cerradas y sin hablar en voz alta durante un año y ubicó un daguerrotipo de Remedios que habría de estar alumbrado para siempre.
Fernanda del Carpio [editar]
Fernanda es la cachaca de la historia. De carácter oscuro, triste, afectado y caprichoso, con ínfulas de grandeza y de pertenecer a la realeza. Es muy religiosa, rayana en el fanatismo, hizo del simple acto de comer en la cocina una "misa mayor" en el comedor principal. Conserva el hablar "viciado" y "anacrónico" de los habitantes de las zonas montañosas del interior de Colombia. Nació muy lejos de Macondo (al norte del país, en la Costa Caribe), en el páramo (en el interior de Colombia, en la región andina), hija de una familia noble pero empobrecida. Su infancia y su adolescencia las dedicó a estudiar en un convento, donde fue preparada para ser reina. Cuando terminó sus estudios, su madre ya había muerto y en adelante siguió viviendo silenciosamente con su padre, Fernando del Carpio, hasta que Aureliano Segundo llegó a buscarla para casarse con ella luego de que ella y su caravana irrumpieran en los carnavales de Macondo, donde la reina era Remedios, la bella, y la caravana llegó anunciando a Fernanda del Carpio como la mujer más bella en todo el mundo. Se casa con Aureliano Segundo a pesar de que éste sigue viviendo con su concubina. Su llegada a la casa de los Buendía marca el principio de la decadencia de Macondo. Su carácter es además dominante, neurótico y perfeccionista, con el que logró imponer su voluntad en la casa de los Buendía, (aunque nunca se metió con el coronel Aureliano Buendía por temor). Hace todo lo posible para ocultar al mundo sus defectos, porque no soporta ser imperfecta. Al descubrir los amores de su hija Meme con Mauricio Babilonia, hace que este sea baleado por la autoridad, a raíz de lo cual queda inválido y tenido para siempre por ladrón de gallinas. Demostrando su lado desalmado, destierra a su hija primero a un convento del interior del país y, luego de dar a luz, le quita al niño y la destierra a Cracovia, donde muere en completa soledad y sin haber vuelto a pronunciar palabra alguna en la vida. En sus últimos días vive sola en la casa con Aureliano Babilonia, su nieto a quien nunca quiso ni reconoció. Muere cuatro meses antes de que su hijo José Arcadio volviera de Roma.
Prudencio Aguilar [editar]
Es un hombre que habitaba en el antiguo pueblo de Jose Arcadio Buendia (fundador de Macondo). A causa de un pleito que surgió entre los dos durante un evento de pelea de gallos a causa de que Úrsula tenía miedo de embarazarse de Jose Arcadio Buendía puesto que, pensaba que iban a nacer hijos con colas de cerdo, José Arcadio Buendia termina matándolo con una lanza en su garganta. Pero su fantasma termina por desplazar a José Arcadio Buendia y a Úrsula de su hogar lo que los llevaría a fundar Macondo; pero el fantasma de Prudencio Aguilar los seguiría y aparecería con frecuencia hablando con su amigo del mundo de los vivos, Jose Arcadio Buendía. Desde que José Arcadio Buendía se vuelve loco, Prudencio Aguilar es la única persona con quien tiene contacto. Lo visita en el castaño y comparte con el todas sus emociones.
Melquíades [editar]
Melquíades es uno de los gitanos que visita Macondo cada año en el mes de marzo, trayendo elementos de diversos lugares del mundo y vende a muchos nuevos inventos, incluyendo dos imanes (José Arcadio piensa hacerse millonario creyendo que atraerían el oro), una lupa gigantesca (José Arcadio Buendía piensa usarla como un arma de guerra iniciando así la era de las guerras solares) y un laboratorio de alquimia entablando una gran amistad con él. Más tarde, los gitanos reportan que Melquíades muere en Singapur tras una epidemia, pero repentinamente regresa a vivir con la familia Buendía (porque según el "no soportaba la soledad de la muerte"), esto lo llevaría a volver de la muerte. Escribe unos pergaminos en los que predice la historia de la familia Buendía, los cuales son traducidos por Aureliano Babilonia mucho tiempo después. También es quien rescata al pueblo de la enfermedad del insomnio con una especie de líquido, contagiada en Macondo por Rebeca. Este personaje está claramente inspirado en el personaje de Septimus Warren Smith de la novela de Virginia Woolf; "La Señora Dalloway".
Pilar Ternera [editar]
Pilar es una alegre, sabia y decidida mujer que habita en Macondo, llega junto con sus padres en la expedición que funda el pueblo, y se transfoma en la concubina de los hermanos Aureliano y José Arcadio Buendía, a cada uno de los cuales les da un hijo (Aureliano José y Arcadio, respectivamente). Pilar lee y predice el futuro en las cartas, y luego es la regenta de un prostíbulo. Llega a vivir más de 140 años y la entierran en un gran hueco sentada en su mecedora. Amante y la mejor consejera de los Buendia.
Santa Sofía de la Piedad [editar]
Santa Sofía es la mujer de Arcadio (no su esposa, ya que nunca se casaron). Hija de un tendero, se vuelve la amante de Arcadio a petición de Pilar Ternera, luego de que Arcadio empieza a perseguirla sin saber su vínculo de sangre. Madre de Remedios, la bella (nombre puesto en contra de la última voluntad expresada por Arcadio, sin embargo coincidiendo con el último pensamiento de éste) y los gemelos José Arcadio Segundo y Aureliano Segundo. Desempeña un papel secundario en la novela, realizando los oficios domésticos durante el tiempo en el cual Úrsula está enferma. Tiene la facultad de "no existir sino en el momento preciso", y en su juventud era muy hermosa y de ella hereda su belleza Remedios. Se marcha sorpresivamente durante los últimos años de la existencia de Macondo.
Nicanor Ulloa y Rebeca Montiel [editar]
Padres biológicos de Rebeca Buendía, sus restos se encontraban en una caja que traía Rebeca cuando llegó a Macondo, son enterrados junto a la tumba de Melquíades.
Pietro Crespi [editar]
Pietro es un músico italiano quien llega a instalar la pianola en la casa de los Buendía y establece una escuela musical. Se compromete con Rebeca, pero Amaranta, quien también está enamorada de él, hace que la boda se aplace por años. Cuando Rebeca se queda con José Arcadio, Pietro corteja a Amaranta, quien lo rechaza. Desanimado por la pérdida de ambas hermanas, se suicida cortándose las venas.
Gerineldo Márquez [editar]
El mejor amigo del Coronel Aureliano Buendía, y su mano derecha en la guerra. Estuvo enamorado toda su vida de Amaranta, y pese a que mantuvo una especie de noviazgo con ella, ésta lo rechazó. Murió de viejo durante el diluvio pensando en Amaranta y esperando la pensión vitalicia que nunca llegó.
Petra Cotes [editar]
Petra es una decidida y generosa mulata, amante primero de José Arcadio Segundo y luego de Aureliano Segundo. Continúan viéndose, incluso después del matrimonio de Aureliano Segundo, y finalmente se va a vivir con ella. Esto amarga a su esposa, Fernanda del Carpio, por el resto de su vida. Cuando Aureliano y Petra hacen el amor, sus animales mejoran su fecundidad y se reproducen a una tasa asombrosa, pero sus animales se mueren durante el diluvio que dura casi cinco años. Petra hace dinero con la venta de boletas para rifas, y provee canastas de alimentos para Fernanda y su familia después de la muerte de Aureliano Segundo. Aureliano segundo y ella consideraban a Fernanda "la hija que nunca tuvieron"
Mr. Herbert y Mr. Brown [editar]
Mr. Herbert es un gringo que llegó un día a la casa de los Buendía para almorzar. Después de comer bananos (guineo o plátano) por primera vez, gestiona el establecimiento de una compañía para la explotación de la plantación bananera en Macondo. La compañía del plátano es traída por Mr. Brown, su presidente. Meme le ofrece su amistad a Patricia, su hija. Cuándo José Arcadio Segundo colabora en la huelga de los trabajadores de la compañía, les tienden una trampa a los huelguistas y disparan contra ellos en la estación del pueblo, amontonando los cadáveres secretamente en un tren y arrojándolos al mar. José Arcadio segundo, el niño de siete años que cargó en sus hombros mientras se leía el decreto que permitía la ejecución y Aureliano Babilonia de quien era José Arcadio Segundo tío abuelo, fueron los únicos que sabían que a los huelguistas los habían fusilado en arreglo por la compañía bananera.
Mauricio Babilonia [editar]
Mauricio es un audaz y brutalmente honesto aprendiz de mecánica de los talleres de la compañía bananera. Aparentemente desciende de los gitanos, y tiene la característica excepcional de ser constantemente seguido por enjambres de mariposas amarillas. Mauricio comienza una relación apasionada con Meme, hasta que Fernanda los descubre y trata de finalizarla. Mauricio continúa ingresando furtivamente a la casa para visitarla, hasta que la guardia del alcalde solicitada por Fernanda le dispara confundiéndolo con un ladrón de gallinas (aunque esto era en realidad lo que Fernanda quería) y pasa el resto de su vida inválido. Meme queda embarazada de Mauricio Babilonia.
Gastón [editar]
Gastón es el esposo belga de Amaranta Úrsula. Se casan en Europa y regresan a Macondo. Gastón es unos quince años mayor que Amaranta Úrsula. Es un aviador y aventurero. Cuándo él se da cuenta de que su esposa piensa quedarse en Macondo, arregla que le envien un avión para realizar un servicio de correo aéreo, pero el avión es enviado por error a Makondos, África. Cuándo él le escribe a Amaranta Úrsula para informarle que viajará a recoger su velocípedo, Amaranta le responde confesándole su amor con Aureliano Babilonia. Gastón toma la noticia con naturalidad, solicitando el envío de su velocípedo y deseándoles mucha felicidad.
Nigromanta [editar]
Era bisnieta del negro antillano más viejo que quedaba vivo en los tiempos en que Aureliano Babilonia comenzó a recorrer el pueblo luego de la muerte de José Arcadio. Este negro era el único que quedaba que recordaba al coronel Aureliano Buendía, por lo que se hicieron amigos. Luego de la muerte del negro, Aureliano siguió teniendo contacto con Nigromanta, una negra grande que preparaba caldos. Mantienen una relación más o menos estable, pero era sólo porque Aureliano no soportaba no poder estar con Amaranta Úrsula. Tiempo después presta el mismo servicio a Gabriel.
El sabio catalán [editar]
Era el viejo que atendía la tienda donde Aureliano compró los libros necesarios para descifrar los pergaminos de Melquíades, en el rincón del pueblo frente al cual se descifraban los sueños en los tiempos de la compañía bananera. Su librería estaba compuesta por libros muy antiguos, y prácticamente nadie lo visitaba, a excepción de Aureliano Babilonia y sus cuatro amigos. Su principal actividad en Macondo consistió en escribir tres cajones de libros. Era tan fuerte la nostalgia que volvió a su pueblo natal, pero ahí tuvo la nostalgia de Macondo, y esta nostalgia doble lo confundió tanto que perdió el sentido de la realidad. Por un tiempo mantuvo correspondencia con Aureliano y Gabriel, hasta que un día llegó una carta que Aureliano no quiso leer pero en la cual se informaba de su muerte. De este personaje salió la famosa frase que decía: "toda primavera antigua es irrecuperable.."
El sabio catalán es un homenaje al escritor español Ramón Vinyes, figura legendaria de la intelectualidad barranquillera, alrededor de quien giraron las actividades intelectuales del Grupo de Barranquilla, junto con el también legendario José Félix Fuenmayor.
Álvaro, Alfonso, Gabriel y Germán [editar]
Son los cuatro amigos de Aureliano Babilonia a quienes conoce en la tienda del sabio catalán. Se entretienen haciendo debates sobre literatura y yendo a los burdeles (el de las niñas que se acostaban por hambre o "El niño de oro", de Pilar Ternera). De los 4, el más cercano a Aureliano es Gabriel, ya que es bisnieto de Gerineldo Márquez y por lo mismo es el único que cree fielmente en las historias que cuenta Aureliano de su pariente el coronel Aureliano Buendía y sobre la masacre de la compañía bananera. Cuando el catalán les aconseja irse de Macondo, Álvaro toma un tren sin regreso; Alfonso y Germán desaparecen inexplicablemente; mientras que Gabriel se queda un tiempo más en Macondo, siendo "atendido" por Nigromanta y por Mercedes, su novia que trabajaba en la botica. Finalmente Gabriel gana un pasaje a París en un concurso y Aureliano se queda solo.
Estos personajes son un homenaje de García Márquez a sus amigos del Grupo de Barranquilla: Álvaro Cepeda Samudio, Alfonso Fuenmayor y Germán Vargas. Gabriel es una alusión a sí mismo.
Otros personajes [editar]
Mercedes: Mercedes Barcha, esposa de García Márquez. En la novela, la silenciosa novia de Gabriel, hija del boticario (ocupación del padre de Mercedes Barcha en la vida real). También se menciona a su hijo Rodrigo como el posible nombre del hijo de Amaranta Úrsula.
Rafael Escalona: Reconocido compositor de vallenatos, gran amigo personal de García Márquez. Se le menciona como "el sobrino del obispo", en alusión a que Escalona es sobrino del obispo Rafael Celedón, importante personaje de Santa Marta.
Lorenzo Gavilán: personaje de la novela La muerte de Artemio Cruz, de su gran amigo Carlos Fuentes.
Rocamadour: Personaje de Rayuela, de Julio Cortázar. Es el bebé de la Maga que muere (es decir, el bebé).
Interpretaciones [editar]
Desde su publicación en 1967, Cien años de soledad ha sido objeto de múltiples críticas e interpretaciones desde diversas culturas a las cuales ha llegado esta obra.
En el ámbito latinoamericano, el escritor peruano Mario Vargas Llosa, quien publicó en 1971 el libro García Márquez: historia de un deicidio en donde analiza su obra, afirma que Cien años de soledad es «una de las obras narrativas más importantes en nuestra lengua» y destaca la ambición del autor por crear «un mundo vasto, aprisionando tantas cosas y tan diversas dentro del espacio novelesco»; el escritor uruguayo Mario Benedetti calificó en 1972 a Cien años de soledad como «una empresa que en su mero planteo parece algo imposible y que sin embargo en su realización es sencillamente una obra maestra», afirmando que Macondo hasta antes de esta obra era una imagen de Colombia, pero después de ella se transformó en América Latina.[3] Por su parte, el escritor chileno y ganador del premio Nobel de Literatura Pablo Neruda llamó a esta obra «El Quijote de nuestro tiempo».
Uno de sus principales críticos en la edición inglesa es el escritor y periodista norteamericano Norman Mailer, quien afirmó que en este libro Gabriel Garcia Marquez«creó cientos de mundos y personajes en una obra absolutamente sorprendente».[12] Por su parte, en la edición francesa, el novelista tunecino Hubert Haddad, quien ha analizado la obra de García Márquez, calificó esta novela en el género de memorias del autor, ya que sus relatos rememoran el entorno en donde creció.
Otros personajes reconocidos han opinado acerca de Cien años de soledad. Tal es el caso del pintor español Pablo Picasso, quien afirmó que con esta novela sintió un gran impacto que no sentía desde hace muchos años con una obra literaria, y el ex presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, quien manifestó que éste ha sido su libro favorito.
Cien años de soledad en otros idiomas [editar]
La novela en inglés [editar]
La traducción de Cien años de soledad en inglés fue realizada por el reconocido catedrático Gregory Rabassa en 1970. García Márquez se pone en contacto con Rabassa por recomendación de Julio Cortázar después de su trabajo de traducción de Rayuela. Su trabajo con la novela de García Márquez le dio fama al recibir elogios del propio autor, hasta el punto de afirmar en diversas oportunidades que prefiere esta versión a su original.[13]
En este idioma, la novela bajo el título One Hundred Years of Solitude, ha logrado posicionarse en la lista de los libros más vendidos,[14] atrayendo el interés de los lectores y editores anglosajones e incluso observando influencias de esta obra en escritores contemporáneos.
La novela en italiano [editar]
Una de las primeras traducciones publicadas fue la italiana, realizada por Enrico Cicogna en 1968 y publicada por la Casa Editorial Feltrinelli, con el título Cent'anni di solitudine. Cicogna se ha convertido en traductor oficial de las obras de García Márquez al italiano, interpretando y expresando en forma adecuada sus narraciones.
La novela en francés [editar]
En el idioma francés, la traducción fue obra de los filólogos Claude y Carmen Durand en 1968, publicada por la editorial Editions du Seuil de París, y ha tenido diversas ediciones;[15] su título en francés es Cent ans de solitude. Los esposos Durand han traducido también obras de otros autores latinoamericanos, como Isabel Allende.
La novela en alemán [editar]
En alemán, Cien años de soledad fue traducida en 1970 con el título Hundert Jahre Einsamkeit por Curt Meyer-Clason, quien cuenta con un extenso historial de obras traducidas desde español y portugués, entre cuyos autores se destacan Jorge Luis Borges, Pablo Neruda, César Vallejo y Rubén Darío.
La novela en esperanto [editar]
La traducción de Cien años de soledad al idioma esperanto fue obra del periodista y filólogo español Fernando de Diego, realizada en 1992 bajo el título Cent jaroj da soleco. Dicho escritor es reconocido por su labor de traducción a dicho idioma de diversas obras de la literatura universal, entre las cuales es posible mencionar El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, Veinte poemas de amor y una canción desesperada y La familia de Pascual Duarte, entre otras.
La novela en polaco [editar]
En Polonia la novela fue traducida en 1974 por la filóloga Grażyna Grudzińska y la traductora Kalina Wojciechowska, bajo el título Sto lat samotności. La primera edición fue publicada por la editorial Państwowy Instytut Wydawniczy, pero ediciones más recientes (la última, vigésima edición, de mayo de 2007) han sido publicadas por la editorial Muza SA. Grażyna Grudzińska es catedrática, profesora de la Universidad de Varsovia; Kalina Wojciechowska ha traducido también otras importantes obras de literatura española e inglesa como, por ejemplo, los libros de Miguel de Unamuno y William Faulkner.
La novela en catalán [editar]
En catalán, Cent anys de solitud fue traducida en 1970 por Avel·lí Artís Gener, para la editorial Edhasa,Barcelona España.
Trascendencia [editar]
La originalidad de esta obra se hace evidente en la trascendencia que ha tenido para la literatura universal. La novela es considerada referente del llamado Boom latinoamericano y del Realismo mágico, con diversos escritores que han sido fieles a este mismo estilo como Isabel Allende. Después de Cien años de soledad se suscita una escuela macondiana que tuvo repercusión en países tan lejanos como en la India con el escritor Salman Rushdie.
Esta obra literaria ha inspirado a otras expresiones artísticas como la música; las canciones Roderigo de la banda Seven Mary Three, The Sad Waltzes of Pietro Crespi de Owen, Banana Co. de Radiohead, Sto Let Odinochestva de Belaya Gvardiya y Macondo del cantante mexicano Óscar Chávez se basan en la novela.
Recientemente la televisión húngara realizó un documental basado en el libro Cien años de soledad (Száz év magány, en húngaro), bajo la dirección de Peter Gothar, el cual fue filmado en la ciudad de Cartagena de Indias, dentro de la serie de televisión denominada "A Nagy Könyv".[16]
La población natal de Gabriel García Márquez, Aracataca, que fue inspiradora de Macondo, realizó en 2006 una consulta popular por iniciativa de su alcalde Pedro Sánchez para cambiar su nombre, el cual la identifica desde 1915; la iniciativa consistía en darle el nombre de Macondo, como en la obra. Después de una marcada abstención la iniciativa fue negada ya que requería de 7.500 votos a favor, y solamente se registraron 3.596 electores.[17]
Durante el IV Congreso Internacional de la Lengua Española el 26 de marzo de 2007 en Cartagena de Indias se llevó a cabo un gran homenaje a Gabriel García Márquez y su obra al cumplirse los 40 años de publicación de Cien años de soledad.[18] Asistieron a dicho evento el rey de España Juan Carlos I, la reina Sofía de Grecia, el presidente de Colombia Alvaro Uribe Velez, el presidente de Panamá Martín Torrijos, el ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton y varios escritores, entre muchos otros invitados ilustres, quienes elogiaron la obra de García Márquez. Además, la Real Academia Española, junto con la Asociación de Academias de la Lengua Española, comercializó una edición conmemorativa de Cien años de soledad,[5] considerando la buena acogida que había tenido dos años antes la edición de Don Quijote de la Mancha que las academias promovieron con motivo de su IV centenario. El volumen incluía textos introductorios a la obra de García Márquez de la mano de Álvaro Mutis, Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa, Víctor García de la Concha y Claudio Guillén.
Cultura popular [editar]
La obra ha pasado a ser parte de la cultura popular latinoamericana, haciéndose referencias a menudo a Macondo, el pueblo ficticio en el que se desarrolla la novela. En los años 1980, la formación musical de cumbia chilena Sonora Giolito y su Combo interpretó la canción Yo me voy para Macondo. Asimismo, la canción Sudamérica suda, del grupo de rock chileno Sexual Democracia, hace referencia a Cien años de soledad al comparar la historia de Macondo con la historia de América del Sur.
Premios [editar]
Cien años de soledad recibió el Premio Rómulo Gallegos en Venezuela en 1972. Adicionalmente, Gabriel García Márquez recibió el Premio Nobel de Literatura en 1982, por su obra completa.
NovelaRealismo mágico
Fecha de publicación
1967
Cien años de soledad es una novela del escritor colombiano y Premio Nobel de Literatura (1982), Gabriel García Márquez, actualmente considerada una obra maestra de la literatura hispanoamericana y universal. Es una de las obras más traducidas y leídas en español. Fue catalogada como la segunda obra más importante de la lengua castellana después de Don Quijote de la Mancha, durante el IV Congreso Internacional de la Lengua Española celebrado en Cartagena, Colombia, en marzo de 2007.
La novela Cien años de soledad fue escrita por Gabriel García Márquez durante 14 meses entre 1965 y 1967 en Ciudad de México. La idea original de esta obra surge en 1952 durante un viaje que realiza el autor a su pueblo natal, Aracataca (Colombia), en compañía de su madre. En su cuento Un día después del sábado publicado en 1954, hace referencia por primera vez a Macondo, y varios de los personajes de esta obra aparecen en algunos de sus cuentos y novelas anteriores. En un comienzo, pensó en titular su novela La casa, pero se decidió por Cien años de soledad para evitar confusiones con la novela La casa grande, publicada en 1954 por su amigo, el escritor también colombiano Alvaro Cepeda Samudio. La primera edición de Cien años de soledad fue publicada el 5 de junio de 1967 por la editorial Sudamericana de Buenos Aires a donde fueron enviados los originales por correo divididos en dos partes.El libro se compone de 20 capítulos no titulados, en los cuales se narra una historia con una estructura cíclica temporal, ya que los acontecimientos del pueblo y de la familia Buendía, así como los nombres de los personajes se repiten una y otra vez, fusionando la fantasía con la realidad. En los tres primeros capítulos se narra el éxodo de un grupo de familias y el establecimiento del pueblo de Macondo, desde el capítulo 4 hasta el 16 se trata el desarrollo económico, político y social del pueblo y los últimos cuatro capítulos narran su decadencia.
La más reciente edición del libro es del año 2007, publicada en un esfuerzo conjunto de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española para rendir un homenaje a su autor a propósito de cumplir sus ochenta años de edad.
Sinopsis Narra la historia de la familia Buendía a lo largo de siete generaciones en el pueblo ficticio de Macondo.
José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán son un matrimonio de primos que se casaron llenos de presagios y temores por su parentesco y el mito existente en la región de que su descendencia podía tener cola de cerdo. La pasión del primero eran los gallos de pelea; por lo que se dice que cuando le ganó a Prudencio Aguilar, éste le dijo "A ver si el gallo le hace el favor a tu mujer", en vista que José Arcadio y Úrsula no habían tenido relaciones en un año de matrimonio. Así fue como José Arcadio Buendía decide asesinar de un lanzazo a Prudencio. Sin embargo su fantasma lo atormenta apareciéndose repetidas veces en su casa lavándose la herida mortal con un tapón de esparto. Así es como José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán deciden irse a la sierra. En medio del camino José Arcadio Buendía tiene un sueño en que se le aparecen construcciones con paredes de espejo y, preguntando su nombre le responden "Macondo". Así, despierto del sueño, decide detener la caravana, hacer un claro en la selva y habitar ahí.
El pueblo es fundado por diversas familias conducidas por José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán, quienes, tuvieron tres hijos: José Arcadio, Aureliano y Amaranta (nombres que se repetirán en las siguientes generaciones). José Arcadio Buendía, el fundador, es la persona que lidera e investiga con las novedades que traen los gitanos al pueblo (teniendo una amistad especial con Melquíades, quien muere en variadas ocasiones y que sería fundamental para el destino de la familia), y termina su vida atado al árbol hasta donde llega el fantasma de su antiguo enemigo Prudencio Aguilar, (al que le había dado muerte con una lanza en el cuello antes de fundar Macondo) con el que dialoga. Úrsula es la matriarca de la familia, quien vive durante más de cien años cuidando de la familia y del hogar.
El pueblo poco a poco va creciendo y con este crecimiento llegan habitantes del otro lado de la ciénaga. Con ellos se incrementa la actividad comercial y la construcción en Macondo. Inexplicablemente llega Rebeca, a quienes los Buendía adoptan como hija. Desafortunadamente, llegan también con ella la peste del insomnio y la peste del olvido causada por el insomnio. La pérdida de la memoria obliga a sus habitantes a crear un método para recordar las cosas y Jóse Arcadio Buendia comienza a etiquetar todos los objetos para recordar sus nombres; no obstante, este método empieza a fallar cuando las personas también olvidan leer. Hasta que un día regresa Melquíades de la muerte con una bebida para restablecer la memoria que surte efecto inmediatamente, y en agradecimiento es invitado a quedarse a vivir en la casa. En esos momentos escribe unos pergaminos que sólo podrán ser descifrados cien años después.
Cuando estalla la guerra civil, la población toma parte activa en el conflicto al enviar un ejército de resistencia dirigido por el coronel Aureliano Buendía (segundo hijo de José Arcadio Buendía), a luchar contra el régimen conservador. En el pueblo, mientras tanto, Arcadio (nieto del fundador e hijo de Pilar Ternera y José Arcadio) es designado por su tío jefe civil y militar, y se transforma en un brutal dictador, quien es fusilado cuando el conservadurismo retoma el poder.
La guerra continúa y el coronel Aureliano se salva de morir en varias oportunidades, hasta que, fatigado de luchar sin sentido, arregla un tratado de paz que durará hasta el fin de la novela. Después de que el tratado se firma, Aureliano se dispara en el pecho, pero sobrevive. Posteriormente, el coronel regresa a la casa, se aleja de la política y se dedica a fabricar pescaditos de oro encerrado en su taller, de donde sale solamente para venderlos.
Aureliano Triste, uno de los diecisiete hijos del coronel Aureliano Buendía, instala una fábrica de hielo en Macondo, deja a su hermano Aureliano Centeno al frente del negocio y se marcha del pueblo con la idea de traer el tren. Regresa al cabo de poco tiempo, cumpliendo con su misión, la cual genera un gran desarrollo, ya que con el tren, llegan también el telégrafo, el gramófono y el cine. Entonces el pueblo se convierte en un centro de actividad en la región, atrayendo a miles de personas de diversos lugares. Algunos extranjeros recién llegados empiezan una plantación de banano cerca de Macondo. El pueblo prospera hasta el surgimiento de una huelga en la plantación bananera; para acabar con ella, se hace presente el ejército nacional y los trabajadores que protestan son asesinados y arrojados al mar.
Después de la masacre de los trabajadores del banano, el pueblo es asediado por las lluvias que se prolongan por cuatro años, once meses y dos días. Úrsula dice que espera el final de las lluvias para finalmente morir. Nace Aureliano Babilonia, el último miembro de la línea Buendía (inicialmente referido como Aureliano Buendía, hasta que más adelante descubre por los pergaminos de Melquíades que su apellido paterno es Babilonia). Cuando las lluvias terminan, Úrsula muere y Macondo queda desolado.
La familia se ve reducida y en Macondo ya no se acuerdan de los Buendía; Aureliano se dedica a descifrar los pergaminos de Melquíades en el laboratorio, hasta que regresa de Bruselas su tía Amaranta Úrsula, con quien tiene un romance. De este, Amaranta Úrsula queda embarazada y tiene un niño que al nacer se descubre con cola de cerdo; ella muere desangrada después del parto. Aureliano Babilonia, desesperado, sale al pueblo llamando de puerta en puerta, pero Macondo ahora es un pueblo abandonado y solo encuentra a un cantinero que le ofrece aguardiente, quedándose dormido. Al despertar se acuerda del niño recién nacido y corre a buscarlo, pero a su llegada encuentra que se lo están comiendo las hormigas.
Aureliano recuerda que esto estaba predicho en los pergaminos de Melquíades. Con vientos huracanados asediando Macondo y el lugar en el que estaba presente, termina de descifrar la historia de los Buendía que ya estaba allí escrita con anticipación, encontrando que al terminar de leerlos, finalizaría su propia historia y con él, la historia de Macondo, el cual sería arrasado por el viento y borrado de cualquier memoria humana... "porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tienen una segunda oportunidad sobre la tierra"
Temas centrales
La soledad
A lo largo de la novela, todos sus personajes parecen que están predestinados a padecer de la soledad, como una característica innata de la familia Buendía.El pueblo mismo vive aislado de la modernidad, siempre a la espera de la llegada de los gitanos para traer los nuevos inventos; y el olvido, frecuente en los acontecimientos trágicos recurrentes en la historia de la cultura que presenta la obra.
Principalmente se hace evidente la soledad en el coronel Aureliano Buendía, ya que su inhabilidad para expresar el amor hace que se marche a la guerra dejando hijos por diversos lugares de madres diferentes; en alguna ocasión solicitó trazar un círculo de tres metros a su alrededor para evitar que se le acercaran y después de firmar la paz, se dispara en el pecho para no tener que afrontar su futuro, con tan mala fortuna que no logra su propósito y pasa su vejez en el laboratorio de alquimia elaborando pescaditos de oro que deshace y rehace en un pacto honrado con la soledad. Otros personajes como el fundador de Macondo, José Arcadio Buendía (quien muere solo, atado a un árbol), Úrsula (quien vive la soledad en la ceguera de su vejez), José Arcadio (hijo del fundador) y Rebeca (quienes se marchan a habitar solos en otra casa por haber "deshonrado" a la familia), Amaranta (quien permanece y muere soltera y virgen), Gerineldo Márquez (quien espera una pensión que nunca llega y el amor de Amaranta), Pietro Crespi (quien se suicida ante el rechazo de Amaranta), José Arcadio Segundo (quien desde que vio un fusilamiento nunca tuvo relación con nadie y pasó sus últimos años encerrado en el cuarto de Melquíades), Fernanda del Carpio (quien fue criada para ser reina y la primera vez que sale de su casa es a los 12 años de edad), Remedios 'Meme' Buendía (la cual decide exiliarse luego de que hayan lisiado de por vida a Mauricio Babilonia y se condena al eterno silencio), y Aureliano Babilonia (quien pasa encerrado en el cuarto de Melquíades; e incluso hubo un momento en que habitó completamente solo en la casa de los Buendía, después del asesinato del último José Arcadio y la llegada de Amaranta Úrsula) entre otros, sufren las consecuencias de su soledad y abandono.
Una de las razones primordiales por las cuales terminan solos y frustrados es la incapacidad de sus personajes de amar o sus prejuicios, lo cual se rompe con la unión de Aureliano Babilonia y Amaranta Úrsula, quienes desconociendo su parentesco, provocan un final trágico en la historia en el cual el único hijo procreado con amor es devorado por las hormigas. La estirpe estaba condenada a cien años de soledad, por lo cual no podían amar. Hay un caso excepcional que es el de Aureliano Segundo con Petra Cotes, quienes se aman, pero nunca tienen un hijo. La única opción que tenía un miembro de la familia de tener un hijo con amor era tenerlo con otro miembro de la familia, que fue lo que pasó con Aureliano Babilonia y su tía Amaranta Úrsula, y además este único ser engendrado con amor estaba destinado a morir y con ello acabar con la estirpe.
En conclusión se puede decir que la soledad está presente en todas las generaciones.El suicidio, el amor, el desamor, la traición, la libertad, el rencor, la pasión, el acercamiento hacía lo indebido, entre otros, son temas secundarios que a lo largo hacen que Cien años de soledad sea una novela que cambia la perspectiva de muchos y nos da a entender que en este mundo vivimos y morimos solos.
La realidad y la ficción
La narración presenta eventos fantásticos dentro de la cotidianeidad, situación que para los personajes no es anormal; así mismo, se hace frecuente la exageración del entorno. También se presentan hechos históricos de Colombia como las guerras civiles entre partidos políticos y la matanza de las bananeras dentro del mito de Macondo. Eventos como la elevación de Remedios, la profecía en los pergaminos de Melquíades, la levitación del padre Nicanor, la reaparición de personajes muertos y los inventos extraordinarios que traen los gitanos como el imán, la lupa, el hielo, etc, rompen con el contexto de la realidad presente dentro de la obra e invitan al lector a entrar en un mundo en el cual las situaciones más inverosímiles también son posibles. Esto encuadra a la obra dentro del movimiento llamado Realismo mágico, una característica importante en la Literatura Hispanoamericana Contemporánea o el Boom de la Literatura Hispanoamericana.
El incesto Las relaciones entre parientes se marcan dentro del mito del nacimiento de un hijo con cola de cerdo; a pesar de ello, estas son presentes entre diversos miembros de la familia y diversas generaciones a lo largo del relato.
La historia comienza con la relación entre dos primos: José Arcadio Buendía y Úrsula, quienes crecieron juntos en la antigua ranchería, y tienen referencia de unos tíos suyos que tuvieron un hijo con cola de cerdo.Posteriormente José Arcadio (hijo del fundador, y al que diferenciamos con el padre por el simple hecho de nombrarlo siempre sin el apellido para evitar confusiones) se casa con Rebeca Montiel (hija adoptiva), en una supuesta relación de hermanos. Aureliano José se enamora de su tía Amaranta en una relación frustrada, llegando a proponerle matrimonio, pero ésta lo rechaza. Finalmente se presenta la relación entre Amaranta Úrsula y su sobrino Aureliano Babilonia quienes desconocen su parentesco debido a que Fernanda del Carpio, abuela de Aureliano y madre de Amaranta Úrsula, ocultó la verdad de su origen.
Esta última —única verdadera relación de amor en la historia—, paradójicamente es la culpable de la desaparición de la estirpe Buendía, que estaba predicha en los pergaminos de Melquiades.
Referencias bíblicas
Algo muy interesante de este libro es la asociación fantasmal con muchos fragmentos de la Biblia y la tradición Católica, como su evolución desde la creación (Génesis) hasta la destrucción (Apocalipsis). Se hace referencia por la similitud del relato a hechos tan notables como la Asunción de la Virgen María por la elevación de Remedios, al Éxodo a través de la travesía realizada por las familias fundadoras desde la Guajira por la sierra hasta llegar a la ciénaga, al Diluvio universal a través de las lluvias que asedian a Macondo durante casi 5 años, a las plagas cuando la población sufre de insomnio y de amnesia y al pecado original con el castigo temido por el incesto.
También se hace referencia a la Iglesia Católica cuando el padre Nicanor Reyna llega a Macondo a realizar la boda entre Aureliano Buendía y Remedios Moscote y encuentra que el pueblo vive en pecado, sujetos a la ley natural, sin bautizar a los hijos ni santificar las fiestas, y decide quedarse para evangelizarlo. Es entonces cuando se construye el templo del pueblo, atrayendo fieles con la exhibición de la levitación que lograba tomando chocolate. Asimismo José Arcadio (hijo de Aureliano Segundo y Fernanda del Carpio) es enviado a Roma, ya que quieren que se convierta en Papa, pero desiste en su intención y regresa al pueblo al cabo de un tiempo.
Técnica narrativa
En Cien años de soledad se utiliza una técnica narrativa que recurre a un tono, un espacio y un ritmo novelesco particulares. En conjunto, estos tres elementos permiten que el lector se familiarice con facilidad en la historia.
El tono narrativo es claramente definido por una tercera persona o narrador pasivo heterodiegético (externo a la historia), el cual va relatando los acontecimientos sin formular juicios y sin marcar una diferencia entre lo real y lo fantástico. Desde el principio, el narrador conoce la historia y la cuenta en forma imperturbable y con naturalidad, incluso en aquellos episodios en los que se relatan sucesos trágicos. Esta distancia frente a los hechos permite mantener una objetividad del narrador a lo largo de la obra.
El espacio novelesco es el universo mostrado por el narrador, en el cual transcurren los acontecimientos. Macondo nace y muere en la obra, en donde se incluyen los personajes y en el cual se observa que todo lo que ocurre externamente es menos denso y consistente dentro del relato.
Cabe decir, que el mensaje de esta historia es muy claro pero a la vez complejo, el mundo en sus orígenes era un mundo de paz y tranquilidad pero, con el trascurso de los años se va destruyendo con la tecnología. Cuando el gobierno y la autoridad, quien antes era Jose Arcadio Buendía, tratan de organizar el pueblo traen consigo la destrucción de sí mismos y lo único que logran es que aquel pueblo que alguna vez era el paraíso y la tranquilidad de muchos se convierta en el infierno y ruinas de todos.
Podemos afirmar esto, cuando se dice que nadie había muerto en Macondo pero desde que la disputa entre liberales y conservadores llega y la fuerza militar aparece Macondo se ve envuelto en un caos de matanza total.
La historia transcurre en un pueblo llamado Macondo, creado por Gabriel García Márquez. Es aquí donde suceden los hechos, que si bien se apoyan de hechos reales, se transforma en ideal por la fantasía del autor, donde todo es posible: seres más que centenarios, lluvias que duran más de cuatro años, apariciones y diálogos con muertos, alfombras que vuelan, etc.
En sus comienzos, Macondo, era un "mundo ideal", un paraíso. "Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos".
"En pocos años, Macondo fue la aldea más ordenada y laboriosa que cualquiera de las conocidas hasta entonces por sus 300 habitantes. Era de verdad una aldea feliz, donde nadie era mayor de treinta años y donde nadie había muerto".
Pero en el transcurso de la historia este mundo de realidades mágicas se ve afectado cuando entra "el mal" en Macondo, las guerras civiles, la fiebre del banano, la llegada de gente de distintos lugares a raíz de la empresa bananera, el odio político, pobreza, las matanzas, las sequías, la llegada del ferrocarril, lo que solo trae desgracias y muertes. Así, lo imaginario y lo real se enlazan con la historia de Colombia y con los males que afecta a toda Latinoamérica. Y terminando con el exterminio total de la aldea Macondo.
"Macondo estaba en ruinas. En los pantanos de las calles quedaban muebles despedazados, esqueletos de animales cubiertos de lirios colorados, últimos recuerdos de las hordas de advenedizos que se fugaron de Macondo tan atolondradamente como habían llegado". "Macondo era ya un pavoroso remolino de polvo y escombros...".
Finalmente el ritmo narrativo le imprime a la historia un dinamismo que se complementa con el tono. En pocas palabras el narrador cuenta muchas cosas, condensando la información y mostrando los detalles esenciales de la historia.
A lo largo de la obra se recurre a diversas figuras literarias:
Oxímoron (presenta exageraciones utilizando palabras incongruentes y contradictorias): «La región encantada que exploró José Arcadio Buendía en los tiempos de la fundación, y donde luego prosperaran las plantaciones de banano, era un tremendal de cepas putrefactas».
Sinestesia (metáfora que presenta sensaciones corporales de un sentido en otro): «delicado viento de luz».
Anáfora (repetición de una palabra para dar más énfasis a la frase): «...veía los muertos hombres, los muertos mujeres, los muertos niños que iban a ser arrojados al mar como banano de rechazo».
Símil (comparación directa): «Amaranta Úrsula fue cerrando los dedos como un molusco».
Epifonema (frase que quiere dejar una enseñanza): «El coronel Aureliano Buendía apenas sí comprendió que el secreto de una buena vejez no es otra cosa que un pacto honrado con la soledad».
Tiempo y espacio
Tiempo: 100 años Tiempo Verbal: Pasado
La novela está ambientada en el pueblo de Macondo, un lugar ficticio que refleja muchas de las costumbres y anécdotas vividas por García Márquez durante su infancia y juventud en su pueblo de Aracataca, Colombia. El sentido multifacético del tiempo que discurre entre lo eterno, lo lineal y lo cíclico y una prosa rítmica cercana a la tradición oral le confieren a la novela su carácter distintivo de mito críptico que llevó a los críticos a considerarla como una de las obras fundadoras del género literario conocido como realismo mágico.
Ubicación geográfica
Las referencias de la novela nos enmarcan en algún lugar de la costa caribe colombiana, haciendo referencia a la Sierra y a la ciénaga (lugares que atraviesa la expedición de José Arcadio Buendía al partir desde la ciudad de Riohacha). Por su cercanía, puede suponerse que se trata de la Ciénaga Grande de Santa Marta y la Sierra Nevada de Santa Marta, lugar que nos ubica geográficamente entre los municipios de Ciénaga (Magdalena) y Aracataca (población de origen del autor).
Tiempo histórico
Cien años de soledad puede ubicarse en la historia de Colombia entre mediados del siglo XIX y mediados del siglo XX, época claramente reconocida por las guerras civiles que enfrentaron a los nacientes partidos liberal y conservador que debatían las ideologías de régimen federalista y centralista en el país. Durante la Regeneración, el presidente Rafael Núñez promulga la constitución de 1886, la cual establece un régimen centralista en materias principalmente política y económica, iniciando por entonces la república conservadora (que se prolonga hasta 1930) y teniendo como principal detractor a Rafael Uribe Uribe, quien lidera la guerra civil de 1895 y la Guerra de los Mil Días entre 1899 y 1902, la cual se termina con la firma de los tratados de paz de Neerlandia y Wisconsin.
En 1906 se construye el ferrocarril en la costa atlántica colombiana conectando Santa Marta y Ciénaga (Magdalena) y por entonces se establece en el país la compañía United Fruit Company para la explotación bananera, situación que trae un rápido desarrollo a la región. El trato inhumano a los trabajadores obligó a organizar una huelga en noviembre de 1928 que desencadenó los acontecimientos conocidos como la Masacre de las Bananeras, narrada con gran belleza en la novela.
Tiempo cíclico
A pesar de estar ubicada en un marco histórico reconocible, la historia parece estática ya que ocurren acontecimientos que se repiten en forma cíclica una y otra vez. Gabriel García Márquez dotó de cierta personalidad a los personajes que aparecen al principio de la obra, cierta personalidad se ve reflejada en cada personaje que nace y adopta el mismo nombre de su antepasado, como en el caso de los Aurelianos y los José Arcadios. Esta misma característica se presenta en otras situaciones como las relaciones incestuosas y los destinos solitarios de sus protagonistas, en un círculo vicioso que solo termina cuando el pueblo entra en decadencia y se acerca el fin de la familia Buendía.
Personajes
Árbol genealógico de la familia Buendía
Primera generación José Arcadio Buendía, Úrsula Iguarán
Segunda generación José Arcadio, Coronel Aureliano Buendía, Remedios Moscote, Amaranta, Rebeca
Tercera generación Arcadio, Aureliano José, Santa Sofía de la Piedad, 17 Aurelianos
Cuarta generación Remedios la bella, José Arcadio Segundo, Aureliano Segundo, Fernanda del Carpio
Quinta generación Renata Remedios (Meme), José Arcadio, Amaranta Úrsula,
Sexta generación Aureliano Babilonia
Séptima generación Aureliano (El nombre que elige su madre es Rodrigo, pero no llega a usar ninguno de los dos)
Primera generación [editar]
José Arcadio Buendía [editar]
Patriarca de la familia Buendía y fundador de Macondo. A sus 19 años se casa con su prima Úrsula Iguarán. Es una persona de carácter fuerte, de voluntad inamovible, de gran fortaleza física, con ilusiones extravagantes, gran interés por la ciencia, la mecánica y la alquimia, muy idealista y aventurero. Abandona con su familia el antiguo pueblo en que habitaban a consecuencia del hostigamiento del fantasma de Prudencio Aguilar, a quien José Arcadio asesina después de que éste lo ofendiera al gritarle en una gallera que ojalá su gallo le hiciera "el favor" a su mujer, ya que la gente sospechaba que José Arcadio y Úrsula no habían mantenido relaciones luego del matrimonio por una falta de virilidad o impotencia de José Arcadio Buendía.
Úrsula Iguarán [editar]
Prima y esposa de José Arcadio Buendía. Además de ser el motor espiritual de la familia, es su cabeza económica. Se caracteriza por ser una mujer emprendedora y trabajadora que con su esfuerzo y prósperas empresas empuja hacia adelante a toda la familia Buendía. Posee un comportamiento fuerte y busca el bienestar de todos; pero sufre constantemente al ser la "voz de la razón de una familia de locos", como ella lo afirma. En sus últimos años, durante el diluvio, poco a poco sucumbe a la demencia senil y pierde completamente la vista; sin embargo, siempre mantiene su espíritu que la caracteriza. Vive aproximadamente entre 100 y 120 años.
Segunda generación [editar]
José Arcadio [editar]
Es el primer hijo de Úrsula Iguarán y José Arcadio Buendía, tiene una gran fuerza de voluntad heredada de su padre y una forma de ser impulsiva. Tiene una relación con una amiga de la familia mucho mayor que él, Pilar Ternera, pero la abandona después de dejarla embarazada. Deja su familia por el amor que siente por una chica gitana, pero regresa sorprendentemente muchos años después como un hombre mujeriego, corpulento, hablando en lenguaje de marineros, con niños-en-cruz y tatuado, afirmando en su jerga que ha navegado por los mares del mundo y ha dado la vuelta al planeta 65 veces. Se casa con Rebeca y, a causa del escándalo, terminan por vivir alejados de la familia. Después empieza a trabajar las tierras adyacentes a su casa y luego a usurpar las mejores tierras de sus vecinos en Macondo, el robo es legalizado por su hijo Arcadio, al crear una oficina de registros mientras tuvo el cargo de jefe civil y militar. Las tierras fueron devueltas muchos años después por su hermano Aureliano a sus propietarios originales; por razones no claras, es asesinado después de regresar de cacería; la sangre de su cuerpo recorre en un hilo todo el pueblo hasta llegar a la casa de la familia donde se encontraba su madre Úrsula, quien recorre el camino en sentido contrario, hasta dar con el cuerpo de su hijo. El olor a pólvora de su cuerpo permanece años en Macondo, incluso después de ser enterrado, hasta que los ingenieros de la industria bananera tapan su tumba con un caparazón de hormigón.
Coronel Aureliano Buendía [editar]
Es el segundo hijo de la familia y la primera persona que nace en Macondo. Tiene la mentalidad y naturaleza filosófica de su padre, puede pronosticar acontecimientos, posee una extraña manera de ser solitario y retraído, aunque de un carácter implacable. En su niñez tenía el poder de mover objetos y suscitar situaciones similares a fenómenos paranormales. Aprende metalurgia y platería, y se dedica a fabricar pescaditos de oro. Tiene un hijo con Pilar Ternera, a quien llamarán Aureliano José. Se casa con Remedios Moscote, una niña de apenas 9 años de edad, de quien enviuda poco después de casado. Viendo la trampa de su suegro Apolinar Moscote durante las elecciones, se une al partido liberal cuando comienza la guerra civil, como coronel al mando de las fuerzas revolucionarias, en una mezcla de pasión por las armas y las ciencias. Pelea contra el gobierno conservador en 32 guerras civiles (todas las cuales pierde), y lleva su lucha hasta Centroamérica, desde donde impulsaba un proyecto para derrocar todos los gobiernos conservadores del continente. En distintas ocasiones evitó la muerte y el fusilamiento (momento al cual se hace alusión en muchos momentos de la obra, como en el principio). Incluso sobrevivió a un suicidio, al dispararse en un punto de su pecho pintado por un médico que adivinó sus intenciones ante su petición, punto en el cual no salía afectado ningún órgano vital. El médico consideró esta acción "su obra maestra". El coronel tuvo 17 hijos con 17 mujeres distintas durante la guerra. Luego de padecer el dolor y las penurias emocionales que le trae la guerra, pierde todo interés en la batalla, firma un tratado de paz (el tratado de Neerlandia) y regresa a casa. Durante su vejez, pierde toda capacidad de emoción y de memoria, dedicando todos los días a su vieja labor de elaborar pescadillos de oro en su antiguo taller de platería; revela así su dolor más grande, la incapacidad de amar. Muere de viejo un día sin alguna explicación. Fue el único a quien Fernanda no hizo blanco de sus berrinches. Es el más profundo ejemplo de soledad en la obra.
El coronel Aureliano Buendía es seguramente una alusión al general Rafael Uribe Uribe, tanto por el físico del coronel, que corresponde completamente al del general (contextura delgada y ósea, bigote afilado, mirada penetrante), como por ser ambos liberales y por el hecho de que todas las guerras civiles que iniciaron las perdieron (15 el general y 32 el coronel). Tanto el coronel Aureliano Buendía como el general Rafael Uribe Uribe se unieron al federalismo triunfante en Centroamérica en busca de adeptos para desarrollar un plan continental de derrocamiento de regímenes conservadores. Ambos, además, renunciaron a la guerra como medio para resolver los conflictos políticos y sociales del país.
Amaranta [editar]
La hija menor de José Arcadio Buendía, Amaranta creció en compañía de Rebeca; no obstante, sus sentimientos por su hermana adoptiva cambian ante la aparición de Pietro Crespi, ya que ambas se interesan en él durante su adolescencia y nace una rivalidad entre ellas. Cuando Rebeca se casa con José Arcadio, Amaranta rechaza cualquier hombre que la busque, incluyendo a Pietro Crespi, quien la corteja después de que Rebeca lo deja, pero lo rechaza de tal modo que hace que éste se suicide por ella. Tiene un breve romance con su sobrino Aureliano José, a quien ella crió luego de que su padre se fuese a la guerra, y en un intento final por dejar su soledad, toca al nieto de su sobrino Arcadio (hijo de Fernanda y Aureliano Segundo) en forma inapropiada cuando tiene tres años de edad. Muere soltera y virgen después de haber tejido y desecho durante poco más de 4 años su propia mortaja. Es un ejemplo de una mujer que rechaza el amor porque tiene miedo de enfrentarse a su propio corazón.
Rebeca [editar]
Rebeca es una niña huérfana que llega a Macondo desde Manaure con los indios Visitación y Cataure cuando tenía unos diez años, tras perder a sus padres, de quienes conserva sus huesos en un talego. Este trauma la afectaría toda su vida, por lo que, además de chuparse el dedo, cada vez que sufre una crisis emocional tenía el hábito de comer tierra y cal de las paredes. Al regreso de José Arcadio, cuya hombría le causa una tremenda conmoción, rechaza a su prometido Pietro Crespi (quien delante de José Arcadio le parece un "currutaco de alfeñique"), por quien se había trenzado en un duelo a muerte con su hermana Amaranta. Luego de casarse con José Arcadio, ambos son desterrados por Úrsula por la "inconcebible falta de respeto" que habían cometido. Mata a su esposo con un tiro en el oído, después de esto, Rebeca se encierra y vive en soledad y amargura con su sirvienta, Argénida, por el resto de su vida. Sólo se vuelve a saber de ella cuando su sobrino Aureliano Triste la encuentra al entrar a su casa; y cuando muere, muchos años después, decrépita por la tiña y chupándose el pulgar.
Tercera generación [editar]
Arcadio [editar]
Hijo de Pilar Ternera y José Arcadio hijo; nunca supo que era hijo de ellos sino de José Arcadio Buendía y Úrsula, pues ella pidió que no se le revelase la verdad. Es un impulsivo profesor de escuela, pero asume el liderazgo de Macondo cuando el coronel Aureliano Buendía se marcha y le solicita esta misión y se convierte en un dictador tiránico utilizando a sus alumnos como armada personal. Es fusilado por el capitán Roque Carnicero cuando el régimen conservador asume el poder de Macondo.
Aureliano José [editar]
Hijo de Pilar Ternera y el coronel Aureliano Buendía. Acompaña a su padre en algunas guerras, pero regresa al pueblo debido a que está enamorado de su tía Amaranta, quien lo crió desde que era bebé. Él sí supo quién era su madre, la conoció y hasta vivió con ella un tiempo. Aureliano José muere al recibir un disparo de un capitán conservador de la guardia durante la guerra, Aquiles Ricardo, al huir de una brigada policial.
17 Aurelianos [editar]
Durante sus 32 guerras civiles, el coronel Aureliano Buendía tiene 17 hijos con 17 mujeres diferentes, con cada una de las cuales él está sólo por una noche. Esto se explica ya que tradicionalmente las mujeres jóvenes son enviadas a acostarse con los soldados para tener hijos fuertes que mejoren la raza, y la casa de los Buendía es visitada por 17 madres diferentes solicitando a Úrsula bautizar a sus hijos. Úrsula los bautiza a todos ellos con el nombre de Aureliano y el mismo apellido de su madre.
Más tarde todos los hijos regresan a la casa de los Buendía dos veces, en la primera Aureliano Triste se queda en Macondo, en la segunda Aureliano Centeno, y en una tercera ocasión llegan a Macondo Aureliano Serrador y Aureliano Arcaya; finalmente 16 son asesinados por el gobierno o por los "gringos" (supuestamente debido a una amenaza del coronel), señalados con la cruz de miércoles de ceniza en sus frentes, que nunca se borraban. El único que se salva es Aureliano Amador quien escapó de las balas y se escondió en la selva de la sierra, aunque será asesinado muchos años más tarde, cuando regresa a la casa, encontrándose con Aureliano Babilonia y José Arcadio, que no lo conocen y lo echan, y es disparado por una patrulla oculta..
Cuarta generación [editar]
Remedios la bella [editar]
Remedios es hija de Arcadio y Santa Sofía de la Piedad, y heredó la belleza de su madre. Es la mujer más hermosa del mundo, pero cuatro hombres mueren trágicamente al tratar de poseerla; ella se mantiene inocente a través de su vida. Era la única persona que el coronel Aureliano Buendía consideraba lúcida en esa casa a pesar de que había de cuidarla para que no dibujara animalitos en las paredes con una varita embadurnada de sus heces. Su olor (un olor inconfundible, desesperante) y presencia trastornaban a los hombres (ajenos a su familia) de Macondo y la plantación bananera. Se dice que tenía poderes de muerte ya que todos los hombres que la pretendían terminaban muriendo. Una mañana, Remedios asciende en cuerpo y alma al cielo ante la mirada de Fernanda quien se muestra disgustada porque se lleva sus sábanas.
José Arcadio Segundo [editar]
José Arcadio Segundo es el hermano gemelo de Aureliano Segundo, hijo de Arcadio y Santa Sofía de la Piedad. Úrsula cree que ambos fueron intercambiados en su infancia, ya que José Arcadio comienza a mostrar las características de los Aurelianos de la familia, al crecer siendo una persona pensativa y calmada. En su infancia presenció un fusilamiento, y por eso quedó siempre con el terror de que lo enterraran vivo. Después empezó a ayudar en misa al padre Antonio Isabel, quien lo inició en las peleas de gallos. Hizo el primer y único navío que hubo en Macondo, en el cual trajo las matronas francesas. Juega un rol importante en la huelga de los trabajadores de las bananeras y es uno de los dos sobrevivientes de la masacre (el otro era un niño que llevaba en sus brazos durante la proclamación del decreto que permitía la masacre). Después de ello, dedica el resto de sus días al estudio de los manuscritos de Melquíades, y tutor del pequeño Aureliano. Afirma hasta el fin de sus días "Los mataron a todos. Eran más de tres mil, y los tiraron al mar". Muere al mismo tiempo con su hermano gemelo.
Aureliano Segundo [editar]
De los dos hermanos, Aureliano Segundo es el más bullicioso e impulsivo, como todos los José Arcadios de la familia. Toma a Petra Cotes como su amante, aun durante su matrimonio con Fernanda del Carpio. Mientras vive con Petra, su ganado se reproduce sin control, y con eso vive en tiempos de abundancia, al punto de tapizar paredes con billetes. Después del diluvio, su fortuna desaparece, supuestamente por estar demasiado viejo con Petra Cotes como para tener relaciones. Trata durante mucho tiempo de encontrar el tesoro que Úrsula escondió hasta que apareciera su dueño, sin conseguirlo, y finalmente enloquece. Pierde todo y muere al mismo tiempo con su hermano. Durante el funeral se confunden, sus cuerpos son intercambiados, y cada uno es enterrado en la tumba del otro.
Quinta generación [editar]
Renata Remedios (Meme) [editar]
Meme es la primera hija de Fernanda y Aureliano Segundo. Es enviada a la escuela para aprender a tocar el clavicordio y se gradúa. Mientras se dedica a este instrumento con una 'disciplina inflexible', también disfruta de las fiestas y las exhibiciones siguiendo los excesos de su padre. Conoce y se enamora de Mauricio Babilonia, un aprendiz de mecánico de los talleres de la compañía bananera siempre rodeado de mariposas amarillas. Sin embargo, cuando Fernanda descubre que han tenido relaciones sexuales, solicita al alcalde una guardia nocturna en la casa, la cual le dispara a Mauricio durante una de sus visitas nocturnas y lo deja inválido, y envía a Meme al convento. Meme permanece muda el resto de su vida, no por el trauma que le causó, sino como signo de rebelión y determinación. Algunos meses más tarde se entera de que está embarazada y tiene un hijo, a quien las religiosas llaman Aureliano en honor a su abuelo. Este hijo será llevado a Macondo. Renata muere anciana en el tenebroso hospital de Cracovia, adonde había sido desterrada por su madre, sin pronunciar nunca ni una sola palabra, pensando siempre en su querido Mauricio.
José Arcadio [editar]
José Arcadio, llamado igual a sus predecesores de acuerdo con la tradición familiar, tiene la personalidad de los Arcadios anteriores. Es criado por Úrsula, quien quiere que se convierta en Papa, para lo cual es enviado a Roma, pero se retira del seminario al poco tiempo. A su regreso de Roma tras la muerte de su madre, descubre un tesoro enterrado y comienza a derrocharlo en fiestas suntuosas, en donde tiene aventuras sexuales con niños. Más adelante hay un acercamiento muy lejano de la amistad entre él y Aureliano Babilonia, su sobrino bastardo, a quien planea dejarle montado un negocio con el oro que encontró, del cual pudiera vivir luego de que él se fuera a Nápoles. Esto nunca se da, porque José Arcadio fue ahogado en la alberca por cuatro niños a quienes había azotado previamente y que, luego del asesinato, se llevaron los tres sacos de oro que sólo ellos y José Arcadio sabían dónde estaban escondidos.
Amaranta Úrsula [editar]
Amaranta Úrsula es la hija menor de Fernanda y Aureliano Segundo. Tiene las mismas características de Úrsula (la matriarca), quien muere cuando ella es sólo una niña. Nunca se entera de que el niño enviado a la casa de los Buendía es su sobrino, hijo de Meme, con quien tuvo un niño, no como los demás, sino fruto del amor. Luego de pasar su niñez en un convento regresa de Europa con su esposo, Gastón, trayendo una gran jaula con medio centenar de canarios, con los que esperaba repoblar de aves Macondo, que ya no tenía, y con una vitalidad y emprendismo increíbles, pero insuficientes para rescatar la casona Buendía de su indiligencia. Gastón volvió a Bruselas por cuestión de negocios y tomó como si nada la noticia sobre el romance de su esposa con Aureliano Babilonia. Muere desangrada por el parto de su único hijo, Aureliano, que representaba el fin de la estirpe Buendía.
Sexta generación [editar]
Aureliano Babilonia [editar]
Aureliano es el hijo de Meme y Mauricio Babilonia. Es enviado a la casa y escondido del resto del mundo por su abuela, Fernanda, quien inventa la historia de que fue encontrado flotando en una canastilla y lo esconde en el taller de platería. Su personalidad es similar a la del coronel, es un verdadero Aureliano. Apenas alcanza a conocer a Úrsula, quien muere durante su infancia. Es el hombre más sabio de toda la estirpe, que conoce todo sin tener una razón para ello (como él decía, "todo se sabe"). Entabla una gran amistad con José Arcadio Segundo, quien le relata la verdadera historia de la masacre de las bananeras. Mientras que otros miembros de la familia se marchan y regresan (primero muere Úrsula, luego los gemelos, luego se va Santa Sofía de la Piedad, luego muere Fernanda, vuelve José Arcadio, lo asesinan, y finalmente vuelve Amaranta Úrsula), Aureliano permanece en la casa. Sólo se aventura en el pueblo vacío después de la muerte de Fernanda. Pasó toda su infancia y adolescencia encerrado leyendo los escritos de Melquíades y tratando de descifrar sus pergaminos. Muchas veces se le aparece Melquíades (de quien tenía recuerdos previos al momento de su nacimiento), el cual le da las pistas para poder descifrar los pergaminos. En la librería del sabio catalán conoce a sus cuatro amigos Álvaro, Alfonso, Gabriel y Germán. Comienza a visitar burdeles. Se enamora de Amaranta Úrsula, con la cual comienza a mantener una relación clandestina pero cuando se va Gastón pueden amarse en libertad. Es el gran ejemplo de amor en la obra. Durante mucho tiempo sospechan que son hermanos. Tienen un hijo, a quien llaman Aureliano (a pesar de que Amaranta Úrsula quería que fuera Rodrigo), que nace con cola de cerdo. Amaranta Úrsula muere, y Aureliano sale al pueblo, presa del dolor que le causa la muerte de su amada. Es en ese momento cuando grita a los cuatro vientos "los amigos son unos hijos de puta", una frase que demuestra la gran reflexión de la soledad en su corazón. Cuando vuelve ve que su hijo Aureliano está siendo devorado por todas las hormigas del mundo y entonces recuerda el epígrafe de los manuscritos de Melquíades "El primero de la familia está atado a un árbol y al último se lo están comiendo las hormigas", y se da cuenta que en esos pergaminos está escrito todo el destino de la familia Buendía. Sin ninguna dificultad descifra los pergaminos en voz alta (y se da cuenta que Amaranta Úrsula era su tía), mientras Macondo comienza a ser destruida por el viento, porque estaba escrito que la ciudad de los espejos(o espejismos) desaparecería de la faz de la tierra y borrada de la memoria de los hombres en el momento que Aureliano Babilonia descifrara la última página de los pergaminos,"pues las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra".
Séptima generación [editar]
Aureliano [editar]
Hijo de Aureliano Babilonia y su tía, Amaranta Úrsula, nació con cola de cerdo, tal y como Úrsula pronosticó que ocurriría, y representa el final de la familia Buendía. A pesar de que su madre quería que se llamara Rodrigo, su padre decide que se llame Aureliano, de acuerdo con la tradición familiar de los Buendía. Es el único miembro de la familia engendrado con amor durante un siglo. Como la familia estaba condenada a cien años de soledad, no podría sobrevivir, por lo que muere devorado por las hormigas coloradas que habían invadido la casa durante el diluvio, tal como lo predecía el epígrafe de los pergaminos de Melquíades: "El primero de la familia está atado a un árbol y al último se lo están comiendo las hormigas".
Personajes externos a la familia [editar]
Remedios Moscote [editar]
Remedios es la hija menor del corregidor del gobierno conservador en Macondo, don Apolinar Moscote. Es una preciosa niña de ojos verdes y piel de lirio de apenas 9 años. El futuro coronel Aureliano Buendía se enamora de ella, a pesar de su niñez, por lo que la boda se debe posponer hasta cuando ella alcanza la pubertad. Muere muy joven con dos gemelos en el vientre. Su muerte hace sentir culpable a Amaranta, ya que ésta deseaba que sucediera algo para que Rebeca no se casara, y es precisamente entonces cuando Remedios muere con dos gemelos en el vientre. Úrsula ordena un luto severo de puertas cerradas y sin hablar en voz alta durante un año y ubicó un daguerrotipo de Remedios que habría de estar alumbrado para siempre.
Fernanda del Carpio [editar]
Fernanda es la cachaca de la historia. De carácter oscuro, triste, afectado y caprichoso, con ínfulas de grandeza y de pertenecer a la realeza. Es muy religiosa, rayana en el fanatismo, hizo del simple acto de comer en la cocina una "misa mayor" en el comedor principal. Conserva el hablar "viciado" y "anacrónico" de los habitantes de las zonas montañosas del interior de Colombia. Nació muy lejos de Macondo (al norte del país, en la Costa Caribe), en el páramo (en el interior de Colombia, en la región andina), hija de una familia noble pero empobrecida. Su infancia y su adolescencia las dedicó a estudiar en un convento, donde fue preparada para ser reina. Cuando terminó sus estudios, su madre ya había muerto y en adelante siguió viviendo silenciosamente con su padre, Fernando del Carpio, hasta que Aureliano Segundo llegó a buscarla para casarse con ella luego de que ella y su caravana irrumpieran en los carnavales de Macondo, donde la reina era Remedios, la bella, y la caravana llegó anunciando a Fernanda del Carpio como la mujer más bella en todo el mundo. Se casa con Aureliano Segundo a pesar de que éste sigue viviendo con su concubina. Su llegada a la casa de los Buendía marca el principio de la decadencia de Macondo. Su carácter es además dominante, neurótico y perfeccionista, con el que logró imponer su voluntad en la casa de los Buendía, (aunque nunca se metió con el coronel Aureliano Buendía por temor). Hace todo lo posible para ocultar al mundo sus defectos, porque no soporta ser imperfecta. Al descubrir los amores de su hija Meme con Mauricio Babilonia, hace que este sea baleado por la autoridad, a raíz de lo cual queda inválido y tenido para siempre por ladrón de gallinas. Demostrando su lado desalmado, destierra a su hija primero a un convento del interior del país y, luego de dar a luz, le quita al niño y la destierra a Cracovia, donde muere en completa soledad y sin haber vuelto a pronunciar palabra alguna en la vida. En sus últimos días vive sola en la casa con Aureliano Babilonia, su nieto a quien nunca quiso ni reconoció. Muere cuatro meses antes de que su hijo José Arcadio volviera de Roma.
Prudencio Aguilar [editar]
Es un hombre que habitaba en el antiguo pueblo de Jose Arcadio Buendia (fundador de Macondo). A causa de un pleito que surgió entre los dos durante un evento de pelea de gallos a causa de que Úrsula tenía miedo de embarazarse de Jose Arcadio Buendía puesto que, pensaba que iban a nacer hijos con colas de cerdo, José Arcadio Buendia termina matándolo con una lanza en su garganta. Pero su fantasma termina por desplazar a José Arcadio Buendia y a Úrsula de su hogar lo que los llevaría a fundar Macondo; pero el fantasma de Prudencio Aguilar los seguiría y aparecería con frecuencia hablando con su amigo del mundo de los vivos, Jose Arcadio Buendía. Desde que José Arcadio Buendía se vuelve loco, Prudencio Aguilar es la única persona con quien tiene contacto. Lo visita en el castaño y comparte con el todas sus emociones.
Melquíades [editar]
Melquíades es uno de los gitanos que visita Macondo cada año en el mes de marzo, trayendo elementos de diversos lugares del mundo y vende a muchos nuevos inventos, incluyendo dos imanes (José Arcadio piensa hacerse millonario creyendo que atraerían el oro), una lupa gigantesca (José Arcadio Buendía piensa usarla como un arma de guerra iniciando así la era de las guerras solares) y un laboratorio de alquimia entablando una gran amistad con él. Más tarde, los gitanos reportan que Melquíades muere en Singapur tras una epidemia, pero repentinamente regresa a vivir con la familia Buendía (porque según el "no soportaba la soledad de la muerte"), esto lo llevaría a volver de la muerte. Escribe unos pergaminos en los que predice la historia de la familia Buendía, los cuales son traducidos por Aureliano Babilonia mucho tiempo después. También es quien rescata al pueblo de la enfermedad del insomnio con una especie de líquido, contagiada en Macondo por Rebeca. Este personaje está claramente inspirado en el personaje de Septimus Warren Smith de la novela de Virginia Woolf; "La Señora Dalloway".
Pilar Ternera [editar]
Pilar es una alegre, sabia y decidida mujer que habita en Macondo, llega junto con sus padres en la expedición que funda el pueblo, y se transfoma en la concubina de los hermanos Aureliano y José Arcadio Buendía, a cada uno de los cuales les da un hijo (Aureliano José y Arcadio, respectivamente). Pilar lee y predice el futuro en las cartas, y luego es la regenta de un prostíbulo. Llega a vivir más de 140 años y la entierran en un gran hueco sentada en su mecedora. Amante y la mejor consejera de los Buendia.
Santa Sofía de la Piedad [editar]
Santa Sofía es la mujer de Arcadio (no su esposa, ya que nunca se casaron). Hija de un tendero, se vuelve la amante de Arcadio a petición de Pilar Ternera, luego de que Arcadio empieza a perseguirla sin saber su vínculo de sangre. Madre de Remedios, la bella (nombre puesto en contra de la última voluntad expresada por Arcadio, sin embargo coincidiendo con el último pensamiento de éste) y los gemelos José Arcadio Segundo y Aureliano Segundo. Desempeña un papel secundario en la novela, realizando los oficios domésticos durante el tiempo en el cual Úrsula está enferma. Tiene la facultad de "no existir sino en el momento preciso", y en su juventud era muy hermosa y de ella hereda su belleza Remedios. Se marcha sorpresivamente durante los últimos años de la existencia de Macondo.
Nicanor Ulloa y Rebeca Montiel [editar]
Padres biológicos de Rebeca Buendía, sus restos se encontraban en una caja que traía Rebeca cuando llegó a Macondo, son enterrados junto a la tumba de Melquíades.
Pietro Crespi [editar]
Pietro es un músico italiano quien llega a instalar la pianola en la casa de los Buendía y establece una escuela musical. Se compromete con Rebeca, pero Amaranta, quien también está enamorada de él, hace que la boda se aplace por años. Cuando Rebeca se queda con José Arcadio, Pietro corteja a Amaranta, quien lo rechaza. Desanimado por la pérdida de ambas hermanas, se suicida cortándose las venas.
Gerineldo Márquez [editar]
El mejor amigo del Coronel Aureliano Buendía, y su mano derecha en la guerra. Estuvo enamorado toda su vida de Amaranta, y pese a que mantuvo una especie de noviazgo con ella, ésta lo rechazó. Murió de viejo durante el diluvio pensando en Amaranta y esperando la pensión vitalicia que nunca llegó.
Petra Cotes [editar]
Petra es una decidida y generosa mulata, amante primero de José Arcadio Segundo y luego de Aureliano Segundo. Continúan viéndose, incluso después del matrimonio de Aureliano Segundo, y finalmente se va a vivir con ella. Esto amarga a su esposa, Fernanda del Carpio, por el resto de su vida. Cuando Aureliano y Petra hacen el amor, sus animales mejoran su fecundidad y se reproducen a una tasa asombrosa, pero sus animales se mueren durante el diluvio que dura casi cinco años. Petra hace dinero con la venta de boletas para rifas, y provee canastas de alimentos para Fernanda y su familia después de la muerte de Aureliano Segundo. Aureliano segundo y ella consideraban a Fernanda "la hija que nunca tuvieron"
Mr. Herbert y Mr. Brown [editar]
Mr. Herbert es un gringo que llegó un día a la casa de los Buendía para almorzar. Después de comer bananos (guineo o plátano) por primera vez, gestiona el establecimiento de una compañía para la explotación de la plantación bananera en Macondo. La compañía del plátano es traída por Mr. Brown, su presidente. Meme le ofrece su amistad a Patricia, su hija. Cuándo José Arcadio Segundo colabora en la huelga de los trabajadores de la compañía, les tienden una trampa a los huelguistas y disparan contra ellos en la estación del pueblo, amontonando los cadáveres secretamente en un tren y arrojándolos al mar. José Arcadio segundo, el niño de siete años que cargó en sus hombros mientras se leía el decreto que permitía la ejecución y Aureliano Babilonia de quien era José Arcadio Segundo tío abuelo, fueron los únicos que sabían que a los huelguistas los habían fusilado en arreglo por la compañía bananera.
Mauricio Babilonia [editar]
Mauricio es un audaz y brutalmente honesto aprendiz de mecánica de los talleres de la compañía bananera. Aparentemente desciende de los gitanos, y tiene la característica excepcional de ser constantemente seguido por enjambres de mariposas amarillas. Mauricio comienza una relación apasionada con Meme, hasta que Fernanda los descubre y trata de finalizarla. Mauricio continúa ingresando furtivamente a la casa para visitarla, hasta que la guardia del alcalde solicitada por Fernanda le dispara confundiéndolo con un ladrón de gallinas (aunque esto era en realidad lo que Fernanda quería) y pasa el resto de su vida inválido. Meme queda embarazada de Mauricio Babilonia.
Gastón [editar]
Gastón es el esposo belga de Amaranta Úrsula. Se casan en Europa y regresan a Macondo. Gastón es unos quince años mayor que Amaranta Úrsula. Es un aviador y aventurero. Cuándo él se da cuenta de que su esposa piensa quedarse en Macondo, arregla que le envien un avión para realizar un servicio de correo aéreo, pero el avión es enviado por error a Makondos, África. Cuándo él le escribe a Amaranta Úrsula para informarle que viajará a recoger su velocípedo, Amaranta le responde confesándole su amor con Aureliano Babilonia. Gastón toma la noticia con naturalidad, solicitando el envío de su velocípedo y deseándoles mucha felicidad.
Nigromanta [editar]
Era bisnieta del negro antillano más viejo que quedaba vivo en los tiempos en que Aureliano Babilonia comenzó a recorrer el pueblo luego de la muerte de José Arcadio. Este negro era el único que quedaba que recordaba al coronel Aureliano Buendía, por lo que se hicieron amigos. Luego de la muerte del negro, Aureliano siguió teniendo contacto con Nigromanta, una negra grande que preparaba caldos. Mantienen una relación más o menos estable, pero era sólo porque Aureliano no soportaba no poder estar con Amaranta Úrsula. Tiempo después presta el mismo servicio a Gabriel.
El sabio catalán [editar]
Era el viejo que atendía la tienda donde Aureliano compró los libros necesarios para descifrar los pergaminos de Melquíades, en el rincón del pueblo frente al cual se descifraban los sueños en los tiempos de la compañía bananera. Su librería estaba compuesta por libros muy antiguos, y prácticamente nadie lo visitaba, a excepción de Aureliano Babilonia y sus cuatro amigos. Su principal actividad en Macondo consistió en escribir tres cajones de libros. Era tan fuerte la nostalgia que volvió a su pueblo natal, pero ahí tuvo la nostalgia de Macondo, y esta nostalgia doble lo confundió tanto que perdió el sentido de la realidad. Por un tiempo mantuvo correspondencia con Aureliano y Gabriel, hasta que un día llegó una carta que Aureliano no quiso leer pero en la cual se informaba de su muerte. De este personaje salió la famosa frase que decía: "toda primavera antigua es irrecuperable.."
El sabio catalán es un homenaje al escritor español Ramón Vinyes, figura legendaria de la intelectualidad barranquillera, alrededor de quien giraron las actividades intelectuales del Grupo de Barranquilla, junto con el también legendario José Félix Fuenmayor.
Álvaro, Alfonso, Gabriel y Germán [editar]
Son los cuatro amigos de Aureliano Babilonia a quienes conoce en la tienda del sabio catalán. Se entretienen haciendo debates sobre literatura y yendo a los burdeles (el de las niñas que se acostaban por hambre o "El niño de oro", de Pilar Ternera). De los 4, el más cercano a Aureliano es Gabriel, ya que es bisnieto de Gerineldo Márquez y por lo mismo es el único que cree fielmente en las historias que cuenta Aureliano de su pariente el coronel Aureliano Buendía y sobre la masacre de la compañía bananera. Cuando el catalán les aconseja irse de Macondo, Álvaro toma un tren sin regreso; Alfonso y Germán desaparecen inexplicablemente; mientras que Gabriel se queda un tiempo más en Macondo, siendo "atendido" por Nigromanta y por Mercedes, su novia que trabajaba en la botica. Finalmente Gabriel gana un pasaje a París en un concurso y Aureliano se queda solo.
Estos personajes son un homenaje de García Márquez a sus amigos del Grupo de Barranquilla: Álvaro Cepeda Samudio, Alfonso Fuenmayor y Germán Vargas. Gabriel es una alusión a sí mismo.
Otros personajes [editar]
Mercedes: Mercedes Barcha, esposa de García Márquez. En la novela, la silenciosa novia de Gabriel, hija del boticario (ocupación del padre de Mercedes Barcha en la vida real). También se menciona a su hijo Rodrigo como el posible nombre del hijo de Amaranta Úrsula.
Rafael Escalona: Reconocido compositor de vallenatos, gran amigo personal de García Márquez. Se le menciona como "el sobrino del obispo", en alusión a que Escalona es sobrino del obispo Rafael Celedón, importante personaje de Santa Marta.
Lorenzo Gavilán: personaje de la novela La muerte de Artemio Cruz, de su gran amigo Carlos Fuentes.
Rocamadour: Personaje de Rayuela, de Julio Cortázar. Es el bebé de la Maga que muere (es decir, el bebé).
Interpretaciones [editar]
Desde su publicación en 1967, Cien años de soledad ha sido objeto de múltiples críticas e interpretaciones desde diversas culturas a las cuales ha llegado esta obra.
En el ámbito latinoamericano, el escritor peruano Mario Vargas Llosa, quien publicó en 1971 el libro García Márquez: historia de un deicidio en donde analiza su obra, afirma que Cien años de soledad es «una de las obras narrativas más importantes en nuestra lengua» y destaca la ambición del autor por crear «un mundo vasto, aprisionando tantas cosas y tan diversas dentro del espacio novelesco»; el escritor uruguayo Mario Benedetti calificó en 1972 a Cien años de soledad como «una empresa que en su mero planteo parece algo imposible y que sin embargo en su realización es sencillamente una obra maestra», afirmando que Macondo hasta antes de esta obra era una imagen de Colombia, pero después de ella se transformó en América Latina.[3] Por su parte, el escritor chileno y ganador del premio Nobel de Literatura Pablo Neruda llamó a esta obra «El Quijote de nuestro tiempo».
Uno de sus principales críticos en la edición inglesa es el escritor y periodista norteamericano Norman Mailer, quien afirmó que en este libro Gabriel Garcia Marquez«creó cientos de mundos y personajes en una obra absolutamente sorprendente».[12] Por su parte, en la edición francesa, el novelista tunecino Hubert Haddad, quien ha analizado la obra de García Márquez, calificó esta novela en el género de memorias del autor, ya que sus relatos rememoran el entorno en donde creció.
Otros personajes reconocidos han opinado acerca de Cien años de soledad. Tal es el caso del pintor español Pablo Picasso, quien afirmó que con esta novela sintió un gran impacto que no sentía desde hace muchos años con una obra literaria, y el ex presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, quien manifestó que éste ha sido su libro favorito.
Cien años de soledad en otros idiomas [editar]
La novela en inglés [editar]
La traducción de Cien años de soledad en inglés fue realizada por el reconocido catedrático Gregory Rabassa en 1970. García Márquez se pone en contacto con Rabassa por recomendación de Julio Cortázar después de su trabajo de traducción de Rayuela. Su trabajo con la novela de García Márquez le dio fama al recibir elogios del propio autor, hasta el punto de afirmar en diversas oportunidades que prefiere esta versión a su original.[13]
En este idioma, la novela bajo el título One Hundred Years of Solitude, ha logrado posicionarse en la lista de los libros más vendidos,[14] atrayendo el interés de los lectores y editores anglosajones e incluso observando influencias de esta obra en escritores contemporáneos.
La novela en italiano [editar]
Una de las primeras traducciones publicadas fue la italiana, realizada por Enrico Cicogna en 1968 y publicada por la Casa Editorial Feltrinelli, con el título Cent'anni di solitudine. Cicogna se ha convertido en traductor oficial de las obras de García Márquez al italiano, interpretando y expresando en forma adecuada sus narraciones.
La novela en francés [editar]
En el idioma francés, la traducción fue obra de los filólogos Claude y Carmen Durand en 1968, publicada por la editorial Editions du Seuil de París, y ha tenido diversas ediciones;[15] su título en francés es Cent ans de solitude. Los esposos Durand han traducido también obras de otros autores latinoamericanos, como Isabel Allende.
La novela en alemán [editar]
En alemán, Cien años de soledad fue traducida en 1970 con el título Hundert Jahre Einsamkeit por Curt Meyer-Clason, quien cuenta con un extenso historial de obras traducidas desde español y portugués, entre cuyos autores se destacan Jorge Luis Borges, Pablo Neruda, César Vallejo y Rubén Darío.
La novela en esperanto [editar]
La traducción de Cien años de soledad al idioma esperanto fue obra del periodista y filólogo español Fernando de Diego, realizada en 1992 bajo el título Cent jaroj da soleco. Dicho escritor es reconocido por su labor de traducción a dicho idioma de diversas obras de la literatura universal, entre las cuales es posible mencionar El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, Veinte poemas de amor y una canción desesperada y La familia de Pascual Duarte, entre otras.
La novela en polaco [editar]
En Polonia la novela fue traducida en 1974 por la filóloga Grażyna Grudzińska y la traductora Kalina Wojciechowska, bajo el título Sto lat samotności. La primera edición fue publicada por la editorial Państwowy Instytut Wydawniczy, pero ediciones más recientes (la última, vigésima edición, de mayo de 2007) han sido publicadas por la editorial Muza SA. Grażyna Grudzińska es catedrática, profesora de la Universidad de Varsovia; Kalina Wojciechowska ha traducido también otras importantes obras de literatura española e inglesa como, por ejemplo, los libros de Miguel de Unamuno y William Faulkner.
La novela en catalán [editar]
En catalán, Cent anys de solitud fue traducida en 1970 por Avel·lí Artís Gener, para la editorial Edhasa,Barcelona España.
Trascendencia [editar]
La originalidad de esta obra se hace evidente en la trascendencia que ha tenido para la literatura universal. La novela es considerada referente del llamado Boom latinoamericano y del Realismo mágico, con diversos escritores que han sido fieles a este mismo estilo como Isabel Allende. Después de Cien años de soledad se suscita una escuela macondiana que tuvo repercusión en países tan lejanos como en la India con el escritor Salman Rushdie.
Esta obra literaria ha inspirado a otras expresiones artísticas como la música; las canciones Roderigo de la banda Seven Mary Three, The Sad Waltzes of Pietro Crespi de Owen, Banana Co. de Radiohead, Sto Let Odinochestva de Belaya Gvardiya y Macondo del cantante mexicano Óscar Chávez se basan en la novela.
Recientemente la televisión húngara realizó un documental basado en el libro Cien años de soledad (Száz év magány, en húngaro), bajo la dirección de Peter Gothar, el cual fue filmado en la ciudad de Cartagena de Indias, dentro de la serie de televisión denominada "A Nagy Könyv".[16]
La población natal de Gabriel García Márquez, Aracataca, que fue inspiradora de Macondo, realizó en 2006 una consulta popular por iniciativa de su alcalde Pedro Sánchez para cambiar su nombre, el cual la identifica desde 1915; la iniciativa consistía en darle el nombre de Macondo, como en la obra. Después de una marcada abstención la iniciativa fue negada ya que requería de 7.500 votos a favor, y solamente se registraron 3.596 electores.[17]
Durante el IV Congreso Internacional de la Lengua Española el 26 de marzo de 2007 en Cartagena de Indias se llevó a cabo un gran homenaje a Gabriel García Márquez y su obra al cumplirse los 40 años de publicación de Cien años de soledad.[18] Asistieron a dicho evento el rey de España Juan Carlos I, la reina Sofía de Grecia, el presidente de Colombia Alvaro Uribe Velez, el presidente de Panamá Martín Torrijos, el ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton y varios escritores, entre muchos otros invitados ilustres, quienes elogiaron la obra de García Márquez. Además, la Real Academia Española, junto con la Asociación de Academias de la Lengua Española, comercializó una edición conmemorativa de Cien años de soledad,[5] considerando la buena acogida que había tenido dos años antes la edición de Don Quijote de la Mancha que las academias promovieron con motivo de su IV centenario. El volumen incluía textos introductorios a la obra de García Márquez de la mano de Álvaro Mutis, Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa, Víctor García de la Concha y Claudio Guillén.
Cultura popular [editar]
La obra ha pasado a ser parte de la cultura popular latinoamericana, haciéndose referencias a menudo a Macondo, el pueblo ficticio en el que se desarrolla la novela. En los años 1980, la formación musical de cumbia chilena Sonora Giolito y su Combo interpretó la canción Yo me voy para Macondo. Asimismo, la canción Sudamérica suda, del grupo de rock chileno Sexual Democracia, hace referencia a Cien años de soledad al comparar la historia de Macondo con la historia de América del Sur.
Premios [editar]
Cien años de soledad recibió el Premio Rómulo Gallegos en Venezuela en 1972. Adicionalmente, Gabriel García Márquez recibió el Premio Nobel de Literatura en 1982, por su obra completa.
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